
Dentro de algunas semanas la Ciudad Blanca está por cumplir su 480 aniversario; y este año la encuentra atravesando una situación complicada en el tema sanitario, producto de la propagación del COVID-19; pero ¿cómo se encuentra su actividad comercial?
Con cuatro meses en cuarentena, el cierre de negocios empieza a ser una postal en la Ciudad Blanca. Y es el sector formal el más afectado, mientras que la venta ambulatoria gana terreno, señala el socio de Aurum Consultoría & Mercado, Joaquín Alcázar.
“En la calle hay bastante movimiento, pero eso solo beneficia al sector informal. Los negocios formales la tienen más complicada por varios meses sin actividad”, mencionó.
Si bien destacó que el top 30 de empresas de Arequipa logra mantener sus operaciones al no ser susceptible al consumo local, reconoció que los restaurantes, tiendas de ropa y otros rubros menores están dejando sus locales.
Para contener esa situación, refirió que muchos dueños de tiendas aceptan reducciones en el precio de alquiler de entre 50% y 80%, llegando a disminuciones de hasta 100% para asegurar la permanencia de restaurantes y marcas reconocidas.
“Es conocido que si eres dueño de un local y pierdes al inquilino ahora, las posibilidad de alquilar pronto son muy bajas”, anotó.
El precio de alquiler de oficinas y espacios industriales también registra disminución, pero en porcentajes menores (10%). Refirió que las oficinas en dicha ciudad son alquiladas principalmente por empresas de servicios, estudios de abogados y otros.
Impacto
Consultado por la respuesta del consumidor ante la progresiva reactivación del comercio, Joaquín Alcázar señaló que la demanda aún se muestra tímida, no solo por las restricciones a los desplazamientos, sino sobre todo por la economía de las familias.
Y es que, según la última encuesta de Aurum, el 65% de las personas en la Ciudad Blanca afirman que su situación es mala y que sus ingresos han disminuido. En tanto, 28% indica que su situación es regular; y solo el 6.5% dice que se mantiene.
“Se está cuidando el ahorro con reducciones de gasto. En los niveles socioeconómicos más bajos, solo se gasta en necesidades básicas; y en los niveles altos, solo en lo requerido dejando las categorías no básicas”, indicó.
Consideró que dependerá de la evolución del COVID-19 tener una recuperación rápida y, en el mejor de los casos, llegar a setiembre con una actividad comercial cercana a la vista antes de la pandemia. “Arequipa tiene una economía diversificada, el agro y otros sectores no la han pasado tan mal”, mencionó.
Retail
Por el crecimiento económico de los últimos años, Arequipa se consolidó como la región más relevante del interior. Y, en el sector comercial, la apuesta siguió fuerte con la reciente llegada del sexto mall a la Ciudad Blanca, a fines del año pasado, señaló el Reporte Sector Inmobiliario Arequipa, presentado por Colliers International a inicios del 2019.
De esa manera, Arequipa se convirtió en la segunda ciudad del país con más centros comerciales, superando a Piura.
En tanto, la calle Mercaderes y otras cotizadas vías se consolidaban en la actividad comercial. Cabe indicar que el dinamismo en dicha región es impulsado por una población que pertenece mayoritariamente (53%) a los NSE A, B y C.
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