
La pandemia del coronavirus y la aceleración de la transformación digital ha impulsado la educación a distancia en todos los ámbitos. En un mundo cada vez más competitivos, los profesionales requieren nuevas habilidades que se puedan adquirir en las escuelas de negocios o universidades. Por ello, aceptan el desafío de especializarse con un posgrado.
En tiempos previos a la pandemia, existían diversos paradigmas entorno a la educación a distancia, como que no brindaba la misma calidad educativa ni permitía el networking. Sin embargo, con la “dictadura” del COVID-19 que encerró a todo el mundo, fue necesario encontrar nuevas herramientas, y estos mitos cada vez han ido despejándose.
Para conocer más detalles de la forma en que se desarrollarán los posgrados en el Perú, Gestión.pe se contactó con ESAN y Pacífico Business School, dos de las casas de estudios con mayor prestigio para realizar maestrías, de acuerdo con una encuesta realizada realizada por Global Research Marketing.
Gonzalo Guerra García, director comercial de ESAN Graduate School of Business afirma que sus indicadores de satisfacción han demostrado que los participantes han tenido una buena percepción sobre las clases a distancia que recibieron en sus programas de posgrado, lo cual sigue derrumbando el famoso paradigma de que el sistema presencial es mejor.
“Antes de la pandemia existían algunas barreras acerca de la percepción de la educación virtual. Pero con la práctica, los participantes de posgrados se han dado cuenta que hay varias ventajas. Por ejemplo, se evita el desplazamiento. Incluso hemos encontrado que el nivel de participación en la educación remota es incluso mayor que la presencial. Muchos estudiantes que podían ser un poco tímidos, están participando a través de todas las herramientas tecnológicas”, comentó el representante de ESAN.
La misma idea comparte Giuliana Leguía, directora de Pacífico Business School, quien dice que esta nueva modalidad de enseñanza ha permitido expandir los horizontes de los estudiantes y las escuelas de negocios, quienes reciben alumnos y profesores de ciudades fuera de Lima e incluso del país, lo cual genera mayor competitividad y competencia.
“Los profesionales tienen la oportunidad de trabajar y estudiar en un mismo espacio. Se está evitando la pérdida de tiempo en el transporte público. Además, hay la posibilidad de conectarse con profesionales de otros lugares. Es una oportunidad para aprovechar”, comenta Leguía.
En el 2020, existió un buen número de alumnos que postergó estudiar un posgrado. Otro grupo se retiró de los programas que estaban cursando. Ante ello, vienen trabajando en nuevas propuestas para captar nuevos mercados, como percibir personas que viven al interior del país, lo cual permitiría una descentralización de la educación y tener menos deserción.
Guerra García, comenta que en ESAN se vienen actualizando las mallas curriculares, actualizando el contenido en función de las nuevas tendencias, como transformación digital, experiencia del cliente, marketing digital, los cuales van evolucionando y son los más requeridos por los profesionales.
Precios
Los precios de los programas de posgrado de ambas casas de estudio se mantendrían durante el 2021 a los mismos niveles que del 2020. Según Leguía, existe un costo logístico alto para implementar las herramientas digitales y gastos operativos que significa poner en marcha una plataforma digital para llevar a cabo las clases a distancia.
“En Pacífico se ha hecho un esfuerzo enorme para que los precios se mantengan a pesar que los costos no son menores y se han incrementado. Este costo operativo se ha incrementado en 90% de programas que tenemos, pero los estudiantes pagarán lo mismo”, sostuvo.
En ESAN la situación será similar. Guerra García comenta que existe una gama de precios en los programas que se mantendrá. “Tenemos que ser conscientes de la coyuntura que estamos viviendo como país, por eso consideramos mantener los precios”, asegura.
recuencias
Otro aspecto a tomar en cuenta para en los posgrados durante el 2021 será la frecuencia de clases, que este año podrían cambiar. Muchas maestrías por lo general duran 24 meses en la modalidad presencial. Sin embargo, en Pacífico Business School se están realizando reestructuraciones para no saturar al alumno, porque según la directora “un mayor número de horas no significa un buen aprovechamiento de los aprendizajes que se pretender transmitir”.
“Se debe analizar desde un punto de vista metodológico cuántas horas se le brinda al día y tratar de que en cada hora haya espacios en que el alumno pueda participar de manera activa con sus compañeros. También mirar qué cursos se están combinando para que haya una variedad y esté concentrado”, sostiene.
Ante ello, existe la posibilidad de hacer modificaciones en las frecuencias de clase, sin modificar la duración de los programas de posgrados.
“Si antes habían clases los jueves, viernes y sábados por la noche, ahora se tendrán dos días más, con la finalidad de asegurar el aprendizaje y no da tantas horas juntas, sino espaciarlas para que el alumno gane más competencias. Por ello se dará el incremento”, manifiesta Giuliana Leguía.
ESAN, en cambio, brindará diferentes frecuencias para que participante elija de acuerdo con su conveniencia. Existen MBA de tiempo completo que culminan más pronto, y otros de tiempo particial que permite al participante darle más horas a su trabajo. “Nosotros sondeamos el mercado y vamos adaptando el contenido como la duración de programas en función de la coyuntura”, comenta Guerra García.
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