
Mientras las galerías y tiendas en Lima desarrollan la fugaz campaña de Halloween, los importadores y comerciantes ya trabajan en silencio y contra el reloj en los almacenes para la principal temporada del año. Es octubre y en el conglomerado de Mesa Redonda ya se vive la Navidad en los escritorios y cuentas de los empresarios del sector para avanzar con el reparto a provincias. Los contenedores que debían llegar entre fines de julio y agosto para dar tiempo a nacionalizar y distribuir a provincias aún no tienen el volumen esperado, no porque no haya demanda, sino porque importar un juguete se ha vuelto una carrera con trabas. Aun así, se busca aprovechar la fiebre de BTS y el Kpop, ¿cómo avanza esta campaña?
Roberto Díaz, presidente de la Asociación de Importadores Medianos del Perú (Aimpe), recordó que el año pasado lograron casi igualar el volumen de importación de 2019, año base prepandemia. Sin embargo, este año, el temor a no tener la mercadería en diciembre por trabas locales está frenando los pedidos a China para atender a tiendas y mercados.
“Lo que estamos viendo ahorita es que la campaña ha comenzado un poco baja, todavía no hay mucha demanda por mayor para repartir a provincia. Lo que sí tenemos ahorita dificultades de nuevo con Digesa y con la Aduana”, explicó a Gestión.
El problema está en la descripción detallada de juguetes
Para el representante gremial, el caso típico es la exigencia de inscripciones detalladas. Para importar juguetes se requiere autorización sanitaria de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) con informe de ensayos —color, inflamabilidad y parte mecánica con estándares americanos o europeos—. Hasta ahí, la norma es clara. El problema es el criterio de inscripciones.
Tras un acta firmada con funcionarios anteriores, ese criterio fue superado y se estableció una descripción genérica: juguete muñeca con accesorios, sin detallar. Ahora, Aduanas del Callao —y también Chancay con mayores costos de traslado a Lima— estaría volviendo a exigir el detalle y aplicando inmovilizaciones.

“Digesa ha comenzado ya a aplicar procedimientos que ya estaban superados en la parte de las inscripciones, que supuestamente es algo más subjetivo que objetivo. La Aduana ha comenzado de nuevo a incautar, haciendo que muchos importadores se desalienten, porque el temor es que, si llegan en octubre o noviembre, pueden demorar en nacionalizarlo, y eso acarrea sobrecosto de almacén, porque los almacenes del Callao son caros”, señaló.
A esa dificultad, se suma que la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) no se estaría aplicando. Según el gremio, al tocar canal rojo —casi siempre aplicado a Mesa Redonda—, las importaciones de los medianos empresarios ya no pueden avanzar por la VUCE.
El tercer frente es fiscalización. Digesa, a través de denuncias a la Procuraduría, habría iniciado procesos penales y coactivos a empresarios importadores. “Más de 200 empresas han sido denunciadas y sancionadas por Digesa, sin pruebas fehacientes. Eso también ha hecho que mucha gente, por temor a ser sancionada, deje de importar”, afirmó.
Volumen de juguetes podría caer hasta 50%, ¿y los precios?
El impacto de los temores a la importación de juguetes es directo en la oferta y precios. Con menos importación, menos juguetes y precios al alza; con más oferta, precios bajan. Así, Díaz advirtió que, si en estas semanas Digesa y Aduanas no facilitan los procesos según normativa ya acordada, los importadores que aún no han realizado pedidos a fábricas podrían dejar de hacerlo.
Para esos empresarios, el temor a quiebras por el pago de crédito bancario y de almacenamiento de juguetes que ya no llegarían para la Navidad es grande.
“Depende de estas semanas que vienen. Si Digesa y Aduana no comienzan a facilitar de acuerdo con la normativa y a lo ya acordado, la gente teme quebrar al no poder vender en diciembre. Si no se ponen de acuerdo, va a llegar hasta 50% menos de juguetes, porque el temor ya ha pasado anteriormente”, advirtió.

La apuesta por BTS y Kpop para salvar la Navidad
Con el freno regulatorio, parte del sector de importadores en Centro de Lima (Mesa Redonda, Mercado Central, triángulo de Grau y Amazonas) busca anclarse al boom cultural. La novedad para esta Navidad no son solo productos de tecnología —drones con guía, juguetes con sensores de voz e inteligencia artificial para niños—, sino licencias vinculadas con BTS.
Al ser una marca potente, quienes tienen la oportunidad de tener juguetes con imágenes de BTS los están importando para empalmarse al boom antes, durante y después de la llegada del grupo. En tanto, quienes no consiguen licencia, buscan imitaciones genéricas que simbolicen a ídolos coreanos, sin determinar grupo específico, con apariencia coreana.
“Como BTS es una marca agresiva, los que tienen la opción de tener las imágenes de ellos lo están importando, se están sumando al boom de ellos. Los que no pueden están buscando algo que sea de Corea, algo que pueda simbolizar a los ‘idols’, de forma genérica”, comentó el vocero de Aimpe.
De Mesa Redonda a Los Olivos y Villa El Salvador
De otro lado, Díaz refirió que los importadores también están descentralizando sus operaciones comerciales en Lima. Ante el canal rojo y naranja recurrente para empresarios con domicilio en el Centro de Lima —Mesa Redonda, Mercado Central, Triángulo de Grau—, muchos han empezado a abrir negocios en otros lugares que podrían obtener canal verde: Los Olivos, San Martín de Porres, Villa El Salvador y Villa María del Triunfo.
Así, estos distritos empiezan a conformar sus propios clústeres de productos chinos.
Sin embargo, explicó que estas nuevas zonas se enfocan principalmente en la venta minorista al consumidor final y no al comercio mayorista como en el Centro de Lima. En tanto, el almacenamiento se ha establecido en inmediaciones de la avenida Argentina, así como en Huachipa y Lurín.

A la par, miran con preocupación la competencia de plataformas como Temu y Amazon, que importan vía online sin la carga de personal, planilla, local, impuesto predial e IGV y aranceles adelantados que sí paga el importador formal.
“Temu o Amazon no tienen esa dificultad para importar. Es una competencia desleal, porque agregar un impuesto de 18% a un producto y al otro no, ya genera competencia desleal”, remarcó Díaz.
Si bien todavía no representa una competencia frontal debido al temor a que el producto de Temu llegue con desperfectos, estimó que en el futuro podría ser una amenaza real para los comercios de juguetes.
DATO
95%
De la importación de juguetes realizada por medianos importadores en Perú proviene de China.







