
El lunes 16 de marzo, un día después que se dictó el Estado de Emergencia, Vanna Pedraglio, fundadora del sistema de entrenamiento físico y el centro que lleva su nombre, empezó dando clases gratuitas vía Facebook Live. Luego de 41 días, al ver lejana la reapertura de los locales, echaron a andar el negocio digital.
Mientras esperan la reapertura del centro de entrenamiento en Miraflores, Diego García, gerente general de Vanna, inició dos líneas de negocio. Por un lado, las clases en vivo por Zoom que las dictan cinco profesores de lunes a domingo en distintos horarios. Las clases ilimitadas tienen un costo de S/ 180, mientras que por 12 sesiones al mes cuesta S/ 120.
Por otro lado, está la videoteca digital Vanna.tv, que son videos de entrenamiento físico con la coach grabados en 4K, y que quedan guardados en la plataforma. Tiene un costo de suscripción mensual de S/ 90 y se suben tres videos por semana desde hace tres meses.
“Es como un Netflix, pero de entrenamiento. Tenemos tres niveles: inicial, intermedio y avanzado, y se está vendiendo muy bien en otros países como España, México, Colombia, incluso tenemos suscriptores en Emiratos Árabes, Australia y Rusia”, comentó García.
En unas semanas, esta página web se convertirá en una aplicación para que funcione en plataformas como Apple TV, Roku y en todos los televisores Smart. Para ello, construyeron un estudio desde cero con todos los equipos audiovisuales con una inversión de S/ 60,000.
García comentó que antes de la pandemia contaban con aproximadamente 1,200 clientes en su centro de entrenamiento físico. Ahora en la videoteca suman 983 suscriptores y en las clases online más de 800.
Precisamente a inicios de este año, García y Pedraglio, socios y esposos, estaban estudiando la posibilidad de abrir centros de entrenamiento físico en Chile, México y Colombia. Si bien este proceso se detuvo por la pandemia, ahora llegan a personas de más de 20 países en cuatro continentes (América, Asia, Europa y Oceanía).
Muchos de los suscriptores son peruanos en el extranjero, pero hay otro grupo importante captado a través de influencers de redes sociales de distintos países.
Por otro lado, las clases gratuitas también se retomaron. Cada dos sábados transmiten clases por su canal de YouTube, con el que también apuntan a monetizar. En la última clase, llegaron a tener cerca de 600 espectadores en simultáneo.
Nuevo futuro
Antes de la pandemia, existían dos locales, uno en San Borja y otro en Miraflores. El primero lo tuvieron que dejar en agosto. Hasta que reabran el otro local se enfocan en la parte digital. Mientras tanto, un sábado en una clase de Zoom llegaron a los 250 conectados. Algo imposible de hacer en el centro de entrenamiento, donde el aforo es de 50 personas.
“El mundo físico, por un tema de marca, es importante tenerlo. Pero si estoy lejos o no se me acomoda el horario, están estos nuevos servicios, y esperamos seguir virtualizándonos. Podemos seguir creciendo de manera ilimitada”, precisó Pedraglio.
La head coach todavía se sorprende cuando ve a tanta gente conectada entrenando con el sistema que creó hace 20 años, el llamado Sistema Vanna. “Personalmente, haber llegado a esa intensidad y ver que el 97% de las personas que se conectan terminan la clase, es satisfactorio”, indicó.
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