
El escándalo en torno a la manipulación sistemática de balances de la compañía alemana de pagos electrónicos Wirecard será investigado previsiblemente por una comisión del Parlamento alemán (Bundestag), a instancias de la oposición.
Los Verdes alemanes se sumarán a la iniciativa, anunció esa formación, lo que dará a la solicitud el respaldo parlamentario preciso. Hasta ahora, apoyaban la creación de esa comisión la Izquierda y el Partido Liberal (FDP), así como la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
El voto de los Verdes era necesario para garantizar el apoyo suficiente sin tener que depender los votos de la AfD, a la que el resto del espectro parlamentario descarta como aliada.
Entre Verdes, Izquierda y FDP suman 216 escaños del total de 709 diputados del Bundestag; la petición de una comisión investigadora debe contar con el apoyo de, al menos, una cuarta parte de la cámara.
Hasta ahora, el caso de Wirecard estaba en manos de una comisión interna de Finanzas, ante la que habían declarado ya varios ministros, entre ellos los de Finanzas, Olaf Scholz; Economía, Peter Altmaier, y Justicia, Christine Lambrecht.
La creación de una comisión parlamentaria, cuyo trabajo puede prolongarse durante meses, puede ser especialmente delicada para Scholz, ya que puede salpicar su campaña como candidato del Partido Socialdemócrata (SPD) a las elecciones generales del 2021.
El caso de Wirecard ha dañado la credibilidad de las autoridades de supervisión y comprometido, indirectamente, a los mencionados ministros y a la propia canciller, Angela Merkel, quien en el 2019 intercedió por esa empresa en un viaje oficial a China, acompañada de una abultada delegación empresarial.
Wirecard, que se consideró una compañía modélica, pasó a la insolvencia el pasado junio. Se reveló entonces que había inflado deliberadamente sus resultados desde el 2015, mientras que la Fiscalía de Múnich sostiene que estaba diseñada para la manipulación sistemática de datos y balances desde entonces.
A más tardar a mediados del 2019 había sospechas fundamentadas sobre estos procedimientos irregulares.
Su ministro de Finanzas y candidato socialdemócrata Scholz es hasta ahora el que puede acabar más desacreditado por el asunto, desde el punto de vista político.
A raíz del escándalo, su departamento ha elaborado un plan para permitir una intervención más directa del Estado sobre la autoridad de supervisión BaFin, que es un organismo independiente, pero bajo supervisión de Finanzas.
La Fiscalía de Múnich, encargada de la investigación judicial del caso, dictó el pasado julio el ingreso en prisión preventiva de tres exdirectivos de Wirecard, incluido su ex consejero delegado Markus Braun. El número dos de la empresa y pieza clave en el caso, Jan Marsalek, está en paradero desconocido desde junio.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/YQF6EYL65FGZLFZMYFXPD6JXX4.jpg)






