
El Bayern de Múnich es nuevamente candidato a levantar la copa de la Champions League. Luego de convertirle ocho goles al Barcelona, el club alemán tendrá que ganar mañana al Lyon de Francia para estar otra vez en la final.
Pero el éxito deportivo del equipo muniquense, que ya conquistó la liga de su país esta temporada, no solo depende de los 11 que saltan a la cancha. Para que los cracks puedan divertirse en el campo y hacer goles, necesitan de la tranquilidad mental que una mujer les da antes de cada partido.
Ella está disponible para los jugadores a cualquier hora durante los siete días de la semana. “Es simplemente el contrato que firmé”, afirma Kathleen Krüger, jefa del equipo.
La capitana silenciosa
Se llama Kathleen Krüger y es la mujer más poderosa detrás del club más fuerte de Alemania. Asumió el cargo en 2009 y desde esa fecha ha visto llegar y partir del club a diversos entrenadores y jugadores. “Ella es la que mantiene al equipo unido. No importa los problemas que podamos encontrar”, dijo Thomas Müller a Bild sobre el rol de la team manager.
“Prefiero hacer mi trabajo detrás de bambalinas”, contestó Krüger al mismo medio.
Una labor que se traduce (pero no se limita) en coordinar los planes de viaje del conjunto, las citas entre jugadores y patrocinadores e, incluso, a arreglar una cita con el dentista si alguna estrella tiene un inesperado dolor de muelas.
Si la situación lo requiere, también puede ser consejera de los futbolistas. Y es que su fortaleza no es solo conocer la institución al revés y al derecho, sino ponerse en el lugar del profesional del fútbol. “Desde el inicio paso mucho tiempo con los deportistas. Intento ver las cosas desde su perspectiva, pero también de la perspectiva del entrenador y los preparadores físicos”, explica al portal oficial de la Bundesliga.
Un pasado como futbolista
La empatía de Krüger con los jugadores proviene además de su pasado como futbolista. A los 18 años, firmó contrato con Bayern de Múnich para jugar como mediocampista en el equipo. Sin embargo, a los 24 años decidió retirarse prematuramente. “Dejé de jugar porque requería un esfuerzo enorme por muy poco dinero”, comentó a fcbayern.com sobre su pasado deportivo.
Así fue como Krüger comenzó un curso de Management Internacional, además de trabajar con el equipo femenino. El punto de quiebre fue cuando el gerente deportivo del club, Christian Nerlinger, le dio la oportunidad de probarse por tres meses en el puesto que mantiene hasta ahora.
“Trabajar en el deporte que me gusta, y para el club que sigo, es como haber ganado la lotería”, sostiene la única mujer que está en el grupo de WhatsApp de la escuadra alemana. “Obviamente hay muchas bromas y montones de imágenes graciosas que envían, pero mis labios están sellados”, señala la directiva sobre los futbolistas con los que sueña ganar su segunda Champions desde que asumió el cargo.
EN CORTO
- Género. Krüger es la responsable de llegar primero a cada lugar donde juega el equipo para cubrir todas sus necesidades logísticas y su trabajo termina cuando el último jugador se va a casa. Cuando le preguntan sobre qué significa ser mujer en un entorno de hombres, ella responde: “Todos tenemos el mismo objetivo: ser profesionales en nuestro trabajo y ser exitosos”.
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