
Las lluvias en la costa norte del Perú podrían alcanzar acumulados de hasta 300 milímetros en un solo día durante el verano de 2027, mientras que diversas regiones de la sierra sur y otras zonas del país afrontarían un déficit de precipitaciones que podría comprometer la disponibilidad de agua para la agricultura y el abastecimiento de los reservorios.
Así lo afirmó el vocero del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Nelson Quispe, al comentar los alcances del último comunicado de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) sobre la evolución de El Niño Costero 2026 - 2027 y que precisa que la fase extraordinaria se prolongará hasta enero del próximo año y luego entrará a la fase fuerte que se extenderá hasta el otoño.
En declaraciones a la Agencia Andina, el especialista en meteorología del Senamhi, Nelson Quispe, explicó que las proyecciones mantienen temperaturas elevadas en la superficie del mar y existen señales de la llegada de nuevas ondas Kelvin, que transportan aguas cálidas y pueden contribuir a extender el evento.
No obstante, precisó que la intensidad de las lluvias no depende únicamente de la temperatura del océano, sino también de la respuesta de la atmósfera.
“Definitivamente que sí va a llover”, aseveró, al explicar que todavía es necesario monitorear las condiciones atmosféricas para determinar los acumulados de precipitación que podrían registrarse durante los próximos meses.
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El especialista indicó que, si bien se prevén lluvias por encima de los valores habituales, aún no existe suficiente certeza para establecer cuánto podrían intensificarse. Por ello, las proyecciones deberán actualizarse conforme evolucione el comportamiento del océano y la atmósfera.
Lluvias se intensificarán desde noviembre
Nelson Quispe indicó que se espera que los episodios de lluvias importantes comiencen a presentarse desde noviembre, inicialmente de manera focalizada y con intervalos sin precipitaciones.
Durante septiembre, algunas localidades de Tumbes registraron hasta 70 milímetros de lluvia, pese a que en ese mes normalmente se acumulan alrededor de 5 milímetros.
Manifestó que esta semana y hasta finales de octubre podrían registrarse nuevos episodios con precipitaciones superiores a los 30 o 40 milímetros. “Estos eventos no ocurrirían necesariamente todos los días, sino que podrían concentrarse en periodos de uno o dos días, seguidos de jornadas sin lluvia”, subrayó.
Con respecto a noviembre, el especialista del Senamhi manifestó las precipitaciones comenzarían a presentarse con mayor frecuencia en Tumbes y Piura, con algunos episodios también en Lambayeque. A partir de diciembre, el escenario se generalizaría en la costa norte y, durante enero, febrero y marzo, se esperan lluvias frecuentes y de fuerte intensidad en Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad.

Acumulados podrían superar los registrados en 2017
Uno de los aspectos que mantiene bajo vigilancia a las autoridades meteorológicas es la posibilidad de que las precipitaciones alcancen acumulados diarios superiores a los registrados durante anteriores episodios de El Niño.
El especialista recordó que en Piura se registraron lluvias de entre 200 y 240 milímetros en un día durante 2017. Para el verano de 2027, no descartó que los acumulados puedan superar esos valores e incluso aproximarse a los 300 milímetros diarios, especialmente en sectores de Tumbes y Piura.
Sin embargo, subrayó que se trata de un escenario posible y que todavía no existe certeza suficiente sobre la magnitud que alcanzarían las precipitaciones.
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La diferencia entre lluvias por encima de lo normal y lluvias extremas radica en la cantidad de agua acumulada y sus posibles efectos. Incluso precipitaciones que superen ampliamente los valores habituales de una localidad pueden ocasionar impactos en la población, dependiendo de las características del territorio y de su capacidad para absorber o evacuar el agua.






