
Escribe: Cecilia Blume, abogada y miembro de WCD
Antes del covid-19 solo habíamos visto pandemias en películas. Hoy vemos también, como en una película, lo que ocurre en el mundo: acciones de grandes potencias que podrían cambiar para siempre la geopolítica mundial. También vivimos cambios tecnológicos que nos influencian diariamente, y el directorio de una empresa debe saber cómo enfrentar ambos retos.
LEA TAMBIÉN: ¿Precios bajos para siempre?
Aunque en el Perú estamos relativamente tranquilos, el directorio de las empresas tiene un rol muy importante, pues estas pueden verse afectadas por alguna mala política, como por ejemplo la arancelaria norteamericana. Por ello, es momento de que cada empresa identifique sus riesgos y trate de mitigarlos en lo posible. Por ejemplo, las empresas agrícolas y pesqueras que exportan a China podrían verse seriamente afectadas si ese país entra en un conflicto. Claro está que en toda crisis hay una oportunidad que también hay que identificar y aprovechar, si es posible. Hoy vemos, boquiabiertos, a un presidente que declara que se quedará con Groenlandia por las buenas o por las malas para obtener el beneficio económico de las tierras raras, y que publica una foto suya diciendo que es el presidente en funciones de Venezuela.

LEA TAMBIÉN: El costo de una de gestión de residuos que ya colapsó
Pero el verdadero gran cambio de nuestros tiempos, tanto en las personas como en las empresas, es la inteligencia artificial generativa (IA), que se asemeja, según la UNESCO, a lo que significó la imprenta de Gutenberg por facilitar la difusión masiva de conocimiento y contenido, o a internet por revolucionar la comunicación y la creatividad. La IA es un “alimentador” de la geopolítica debido a la facilidad de compartir información de todo el mundo casi en tiempo real.
LEA TAMBIÉN: Renta variable latinoamericana: razones para un 2026 auspicioso
Según Perplexity, “la penetración de la IA en Perú es alta y creciente, con el país en el puesto 7 del Índice Latinoamericano de IA 2025 y el 57% de trabajadores usándola diariamente en el 2025”. Debe ser por eso que tenemos una ley, aunque desconocida para muchos: la Ley 31814 y su reglamento, que norma aspectos del uso de la IA como la confidencialidad, el respeto a los derechos humanos, la privacidad, la protección de datos, la no discriminación, la equidad, entre otros. Cumplir esta ley, vigente desde el 1 de enero de este año, es tarea del directorio de cualquier empresa, que debería, antes que nada, difundir entre sus colaboradores su contenido, así como sus restricciones y prohibiciones. Vivimos en un mundo que no imaginábamos y donde la empresa tiene un rol a veces más importante que el del propio Estado.
LEA TAMBIÉN: La economía detrás del voto
Es así que el directorio deberá, en ambos casos, identificar riesgos y mitigarlos con planes de contingencia sólidos. Estar al día y discutir lo que pasa no solo en el Perú sino en el mundo, para poder reaccionar ante estos retos, variando de ser necesario los planes de inversión y crecimiento de la empresa, e implementar un uso de la IA progresivo y apegado a la ley.








