
Luego de ocho meses de mantener como “no activo” su sistema de alerta, la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) lo cambió a “vigilancia de El Niño costero”, pero la noticia, publicada el pasado 16 de enero, no recibió la atención que merecía, porque la coyuntura política ha estado absorbiendo el interés de la opinión pública y los medios. Y dado que Enfen señala que es probable que El Niño costero sea “débil”, quizás muchos piensen que no habrá calor extremo, lluvias torrenciales prolongadas, inundaciones, huaicos y puentes y carreteras intransitables.
La condición de débil está basada en el Índice Costero El Niño (ICEN), establecido por Enfen, que representa la variabilidad del clima en el este del Océano Pacífico ecuatorial, que incluye el norte del Perú. La entidad indica que la transición a condiciones cálidas en dicha parte del país se iniciaría en marzo y que persistiría, al menos, hasta octubre. Respecto de las lluvias, para la costa norte, se prevén condiciones de normales a superiores en marzo.
Para los ríos de la vertiente del Pacífico no se descartan crecidas repentinas. En el Pacífico central, a partir de junio y, al menos, hasta octubre, habrá mayor probabilidad de condiciones cálidas débiles. En suma, el norte peruano podría experimentar un otoño y un invierno con altas temperaturas, mientras que en el centro, el invierno vendría caluroso. Otro motivo de la poca importancia que se ha dado al comunicado de Enfen sería que las alteraciones climáticas “recién” empezarían en marzo. La falta de cultura de prevención es una de nuestras características distintivas.
La baja ejecución presupuestal también refleja ese problema. Al cierre del 2025, según data del MEF procesada por el Área de Servicios de Investigación y Seguimiento Presupuestal del Congreso (Asisp), se ejecutó el 85% del programa presupuestario 0068: Reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres –respecto del presupuesto institucional modificado (PIM)–. Fueron 8.5 puntos porcentuales menos que la ejecución total del Presupuesto 2025. Los gobiernos locales (municipios provinciales y distritales) registraron la menor ejecución (77.7%). A nivel de departamentos, el gasto ejecutado por el Gobierno nacional en cada uno y los respectivos gobiernos regionales y locales, muestra que entre los más incumplidos figuran muchos que son vulnerables a El Niño como Piura (72.2%), Lambayeque (75.2%) y San Martín (76.9%). También integran esta oprobiosa lista Pasco (51.2%), Junín (57.9%) y Arequipa (73.3%).







