
Durante estos últimos meses, hemos tenido dos fuerzas no vistas en los últimos 100 años, las cuales han balanceado al mercado entre una caída y una recuperación.
Por un lado, tenemos una pandemia que no habíamos visto desde la gripe española, la que ha generado una caída en la proyección de crecimiento de los países (la última vez que se experimentó una caída de este tipo fue durante la Segunda Guerra Mundial).
La cuarentena, que alcanza su punto más alto en estos días, con más de la mitad de la población del mundo con alguna medida de distanciamiento social, generara una caída en el crecimiento de PBI para el segundo trimestre de este año más pronunciada que en la crisis del 2008.
Esto nos ha llevado a cortar nuestras expectativas de utilidad para la bolsa de Estados Unidos de un 30% para el 2020, recuperando el nivel del 2019 solo al terminar el 2021 o a comienzos del 2022.
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Por otro lado, hemos tenido un estímulo monetario y fiscal sin precedentes, estimamos que el gasto fiscal de EE.UU. aumentará este año más de un 10% y en Alemania y Japón alcanzará niveles cercanos al 20%. Adicional al gasto de los gobiernos, la FED recortó la tasa a niveles cercanos a cero y reanudó de manera contundente los estímulos cuantitativos.
Esperamos que los bancos centrales inyecten a la economía en los próximos 6 meses el equivalente en dinero de lo que se inyectó en los diez años previos. Powell, el presidente de la Fed, además mencionó que se hará todo lo necesario para contener esta caída, incluso comprar bonos corporativos de grado de inversión y de alto rendimiento, cosa nunca antes vista
En Latinoamérica, los países también han mostrado mucha disposición a apoyar a las compañías a no quebrar y disminuir con esto el impacto del desempleo. Pero la capacidad de reacción de nuestros países es limitada y la cantidad de deuda que podemos emitir sin perder la credibilidad del mercado es de una escala diferente que en Estados Unidos.
Países con buenas reservas como Perú podrán reaccionar mejor, pero la informalidad de nuestras economías dificultará la entrega de recursos.
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¿Qué esperar de la reapertura?
La reapertura no será fácil, hay que considerar que la inmunidad aún no ha alcanzado el 1% de la población y, por lo tanto, el espacio para nuevas oleadas de la enfermedad sigue existiendo hasta que tengamos una vacuna, algo que consideramos ocurrirá durante el 2021.
Puede ser que se consiga durante este año un tratamiento para la enfermedad, pero esto no asegura que los sistemas de salud no se saturen. Adicional a lo anterior, lo que hemos aprendido de los países que ya han reabierto su economía o nunca la cerraron, es que la capacidad de detección temprana de la enfermedad es clave y aun más, la capacidad de identificar a las personas que estuvieron en contacto con el enfermo en los últimos 15 días.
Los países más avanzados en la enfermedad han controlado esto usando, por ejemplo, el GPS de los celulares para determinar los lugares en que estuvo dicha persona en los últimos días y con esto alertar a los posibles contactos, y también se ha usado el celular para hacer cumplir la cuarentena determinando si la persona se movió de su lugar de aislamiento.
Taiwán movilizó su ejército e industria en hacer mascarillas que alcanzarán al menos para una diaria por persona, lo que ha permitido un mejor aislamiento social. Estamos lejos de implementar medidas como esas en el resto del mundo y por lo mismo es que esperamos que cuarentenas parciales e intermitentes se mantengan por el resto del año a nivel mundial.
¿Cómo posicionarnos frente a esto?
Para Klaus Kaempfe, director de Soluciones de Portafolio, la valorización de las acciones se ha recuperado rápidamente en Estados Unidos, lo cual anticipamos dada su mayor capacidad de reacción. Pero a estos niveles preferimos sugerir cautela en la inversión en Renta Variable. Solo recomendamos posiciones ahí, para clientes con horizontes de inversión largos (más de 5 años). Por otra parte, los bonos de Grado de Inversión en Latinoamérica, creemos han sido castigados sobremanera y aparecen como una oportunidad para inversionistas que piensan en un par de años.
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