El presidente Donald Trump y Ucrania ofrecieron versiones contrapuestas sobre un supuesto acuerdo con Rusia para frenar los ataques contra la infraestructura energética, mientras los bombardeos a refinerías de petróleo contribuyen a impulsar los precios del diésel a niveles récord.
Trump atribuyó el lunes el fuerte aumento de los precios del diésel a esos ataques, y no a la guerra con Irán, y afirmó en redes sociales que Moscú y Kiev habían acordado suspenderlos.
Sin embargo, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski señaló posteriormente que no se había alcanzado ningún acuerdo. Kiev estaría dispuesta a suspender sus ataques “si nuestros socios están preparados para garantizar que Rusia realmente se abstenga de atacar nuestro sistema eléctrico, otras instalaciones energéticas, infraestructura crítica y rutas de suministro de alimentos”, afirmó en redes sociales.
“Ucrania no está convencida de que Rusia esté dispuesta a cumplir ningún acuerdo”, escribió Zelenski.
El Kremlin no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Los mercados prácticamente ignoraron la afirmación de Trump. Los futuros del diésel moderaron sus avances tras la publicación en una sesión volátil, pero aún subían alrededor de un 1% en el día, mientras los precios minoristas en Estados Unidos se mantienen en niveles récord.
“Escucharlo de Ucrania y Rusia me daría mucha más certeza que escucharlo de Trump”, afirmó Rachel Ziemba, investigadora principal adjunta del Center for a New American Security, un centro de estudios con sede en Washington.
“La idea es que detener los ataques contra las refinerías daría tiempo a Rusia para repararlas y reduciría el riesgo de nuevas interrupciones”, agregó la experta. “Pero si las rutas del Golfo siguen bloqueadas, no ayudará mucho”.
Trump no ha logrado poner fin a la guerra en Ucrania pese a haber prometido detener el conflicto el primer día de su segundo mandato.
Los esfuerzos anteriores por negociar altos el fuego que incluyeran objetivos energéticos no han dado resultados duraderos. El mes pasado, Zelenski afirmó que Ucrania ofreció a Rusia una tregua en los ataques contra buques que transportan productos agrícolas por el mar Negro. Sin embargo, Moscú rechazó el acuerdo porque quería garantías contra ataques a su infraestructura energética.
A comienzos de mayo, Trump anunció que Ucrania y Rusia habían acordado un alto el fuego de tres días por la celebración anual del Día de la Victoria, pero los ataques se reanudaron inmediatamente después de que expirara.
Tanto Rusia como Ucrania han utilizado los ataques contra infraestructura energética como una poderosa arma de guerra. Moscú ha atacado el sector energético y la red eléctrica de Ucrania, provocando apagones incluso mientras las temperaturas invernales se desploman. Kiev ha respondido atacando refinerías de petróleo rusas, lo que ha provocado una escasez generalizada de combustibles en muchas partes del país.
Trump señaló el domingo que había advertido a Zelenski que dejara de atacar las refinerías de petróleo rusas.
Los precios minoristas promedio del diésel superaron los US$ 6 por galón en EE.UU. por primera vez la semana pasada. Rusia ha prohibido las exportaciones de diésel tras los daños sufridos por sus refinerías, agravando una escasez de suministro provocada por la guerra con Irán.
Rusia es el segundo mayor exportador mundial de diésel, según la firma de análisis energético Vortexa Ltd., aunque Medio Oriente es un exportador aún mayor del combustible.
Hamad Hussain, economista de Capital Economics, señaló que la pérdida de capacidad de refinación en Medio Oriente “significa que los precios de los productos refinados seguirán elevados”.
Las posibles repercusiones económicas son enormes. Aunque la mayoría de los automovilistas estadounidenses siguen de cerca el costo de la gasolina sin plomo, que también ha subido un 54% desde un mínimo en enero, el diésel es una fuente de energía esencial para camiones de larga distancia, trenes de carga y maquinaria agrícola.
Para Trump, el asunto representa un riesgo político antes de las elecciones legislativas de noviembre, que determinarán el control de la Cámara de Representantes y el Senado. Los elevados precios de los combustibles están reduciendo los ingresos y obligando a los empresarios a cobrar más por los productos, agravando las preocupaciones por el costo de vida que ya pesan sobre el Partido Republicano.
El anuncio del presidente sobre Rusia y Ucrania formó parte de una serie de publicaciones en redes sociales el lunes en las que adoptó un tono defensivo sobre el costo de vida. En una de ellas, Trump afirmó que “los precios están bajando drásticamente” y que el petróleo “caerá como una piedra en cuanto termine el conflicto militar con Irán”.







