
Las restricciones para la exportación y la mayor demanda militar están presionando el suministro de un metal clave utilizado en armas y semiconductores, y motivando un alza en los precios a niveles récord.
El tungsteno, un material extremadamente denso que es un componente clave en taladros y armamento, ha más que duplicado su valor este año, según el indicador europeo APT de Fastmarkets. Con un precio de US$ 2,250 por unidad de tonelada métrica, el metal acumula un alza de 557% desde que Pekín añadió ciertos productos de tungsteno a su lista de controles de exportación en febrero del año pasado, en medio de una disputa comercial con EE.UU.
Las alzas se han acelerado en las últimas semanas, a medida que los compradores agotan sus reservas y el conflicto en Medio Oriente intensifica la atención sobre la demanda militar.
“En mis 12 años trabajando en el mercado de materias primas y tratando con muchos metales poco comunes, nunca he visto un mercado tan ajustado como el del tungsteno ahora mismo, salvo quizás el litio en 2021”, dijo George Heppel, vicepresidente de investigación de materias primas de BMO Capital Markets. “Esto no es como el litio, donde había una enorme cartera de proyectos que podían entrar en producción”.

Los fabricantes han buscado suministros alternativos desde que China, que domina la producción global, endureció sus restricciones a las exportaciones. Los envíos chinos de productos de tungsteno restringidos cayeron cerca de 40% el año pasado, según Project Blue, una firma de investigación y consultoría con sede en Londres especializada en minerales críticos y cadenas de suministro para la transición energética.
La escasez subraya por qué los gobiernos occidentales intentan reducir su dependencia de China en minerales críticos. Pekín ha utilizado ese dominio como punto de presión en disputas comerciales y tecnológicas.
“La base industrial está desesperada por conseguir material”, dijo Lewis Black, director ejecutivo de Almonty Industries Inc. Su empresa planea realizar el martes una ceremonia para marcar la reanudación de producción en una mina inactiva en Corea del Sur y busca desarrollar la primera mina de tungsteno en EE.UU. en una década.
Black dijo que autoridades estadounidenses contactaron a Almonty el mes pasado para consultar sobre la disponibilidad inmediata de material. Casi la mitad de la producción de su operación en Corea del Sur está destinada a Pensilvania, desde donde se utiliza en municiones.

El repunte del tungsteno se aceleró cuando los usuarios redujeron inventarios y las restricciones a las exportaciones permitieron que los precios —antes contenidos por subsidios chinos— reflejaran mejor la oferta y la demanda, dijo Black.
“Nunca habíamos estado en una situación en la que el mercado determine el precio”, añadió. “Así que realmente no sabemos dónde se estabilizará”.
Pese a su importancia estratégica, el tungsteno sigue siendo un mercado de nicho. Project Blue estima que su valor alcanzará unos US$ 16,000 millones este año, aproximadamente 5% del mercado del cobre a los precios actuales. También es un mercado más opaco e ilíquido, ya que no se negocia en grandes bolsas. Aun así, sus ganancias durante el último año han superado ampliamente a las de materias primas como el oro y el petróleo.
“El conflicto actual en Medio Oriente es un factor que contribuye al aumento más reciente de los precios”, dijo Janine Le Roux, investigadora de Project Blue.
El consumo de tungsteno relacionado con el sector militar —incluido su uso en helicópteros, cazas y municiones— aumentará 12% este año, afirmó. Las aleaciones de tungsteno se usan en componentes de misiles, aeronaves y helicópteros. Su densidad permite que los proyectiles mantengan el impulso y perforen blindajes. También se emplean en proyectiles de artillería, granadas y vehículos blindados.
Al igual que con muchos minerales críticos y elementos de tierras raras, China se consolidó como el productor dominante en las últimas décadas. Pero, a diferencia de muchos otros minerales, también posee las mayores reservas de tungsteno. Según el Servicio Geológico de EE.UU., el país representó 79% de las 85,000 toneladas métricas producidas en minas el año pasado.
Al desarrollar cadenas de suministro internas, Pekín se concentró en asegurar insumos de bajo costo para apoyar su manufactura avanzada. Eso le permitió dominar la oferta global, mientras que EE.UU. no ha producido tungsteno comercialmente desde 2015. Esto también llevó a que fabricantes estadounidenses y europeos dependieran de importaciones baratas de tungsteno desde China.
A medida que la administración Trump intensifica los esfuerzos para reducir la dependencia de las cadenas de suministro chinas, el tungsteno se ha convertido en uno de los metales atrapados en el fuego cruzado geopolítico.
La producción minera en China ha disminuido frente a los niveles de hace una década debido al deterioro de la calidad del mineral y, más recientemente, a la imposición de cuotas de extracción más estrictas por parte de las autoridades. Pero, más que un intento de preservar suministros locales, las restricciones a las exportaciones del año pasado fueron un gesto geopolítico para provocar, dijo David Argyle, cofundador de Arlington Innovation Partners, una firma de inversión en materiales críticos con sede en Washington.
No existe una solución rápida a las limitaciones de suministro. La minería podría expandirse en España, Brasil, Australia y EE.UU., pero una nueva producción occidental tardaría unos dos años en materializarse, suponiendo que los inversores crean que los precios elevados se mantendrán, dijo Argyle.








