
Los países que están bajo programas de austeridad del Fondo Monetario Internacional (FMI) son, en promedio, el doble de vulnerables a las repercusiones económicas de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y al agravamiento de la crisis climática, afirmó la confederación internacional de ONG Oxfam.
Así lo revela un análisis de Oxfam que revisa la situación de 28 países sujetos a programas del FMI, publicado en vísperas de las reuniones anuales de ese organismo y del Grupo Banco Mundial, que comienzan este lunes en Bangkok.
De esos 28 países, a 24 se les está exigiendo implementar recortes de austeridad, pero se trata de naciones “que ya enfrentaban severas presiones económicas antes de que comenzara la guerra” contra el Gobierno iraní, precisó Oxfam en un comunicado.
Entre estas presiones económicas, la ONG mencionó que “el 51% de la población sufría inseguridad alimentaria, 1.8 veces más que en el resto del mundo; el 57% carecía de acceso a combustible limpio para cocinar, aproximadamente 2.4 veces más que en el resto del mundo; el servicio de la deuda externa era aproximadamente 1.5 veces mayor que en el resto del mundo; y que la ayuda oficial al desarrollo a estos países se redujo en un 22% en términos reales entre 2021 y 2024”.
En este contexto, explicó Oxfam, la austeridad impuesta por el FMI amenaza con reducir aún más la capacidad de estos países para hacer frente a las repercusiones de la guerra contra Irán y a futuras crisis.
También, la ONG sostuvo que el FMI ha reconocido que las repercusiones económicas de la guerra son muy desiguales, pues afectan más a los países más pobres con redes de protección social, “y las crisis anteriores han demostrado que recortar el gasto público durante las recesiones económicas puede agravar la pobreza y la desigualdad y empujar a más personas al hambre”.

Puso como ejemplo que en Ecuador y Guinea-Bisáu el FMI exige a los gobiernos aplicar medidas de austeridad equivalentes a más del 4% del producto interno bruto (PIB).
De igual manera, se prevé que las medidas de Sierra Leona superen el 5% del PIB y que las de Bolivia lleguen al 8.5 % del PIB para 2029, aproximadamente el doble de su presupuesto anual de salud.
“En el pasado hemos visto al FMI tomar medidas decisivas cuando los países se veían afectados por crisis globales - desde la COVID-19 hasta la guerra en Ucrania - utilizando herramientas como los préstamos de emergencia y los Derechos Especiales de Giro”, afirmó el director ejecutivo de Oxfam Internacional, Amitabh Behar.
“Pero esta vez, el Fondo está tomando un camino muy diferente. En lugar de ayudar a los países a hacer frente a otra crisis grave, está redoblando su apuesta por la austeridad”, añadió.
Oxfam pidió al FMI crear mecanismos de ayuda inmediata y préstamos de emergencia similares a la ventanilla para crisis alimentarias que habilitó tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. También le pidió flexibilizar las condiciones de sus créditos y los objetivos fiscales para los países afectados por la guerra.
Además, reclamó una nueva asignación de derechos especiales de giro (DEG), el activo de reserva del FMI, para ayudar a esas naciones a afrontar las consecuencias del conflicto y el posible impacto de un episodio de El Niño de gran intensidad.
Elaborado con información de EFE







