Grúas descargan contenedores de un buque portacontenedores en el puerto de Savannah. Fotógrafa: Megan Varner/Bloomberg
Grúas descargan contenedores de un buque portacontenedores en el puerto de Savannah. Fotógrafa: Megan Varner/Bloomberg

China inició dos investigaciones sobre prácticas comerciales de Estados Unidos, en represalia a indagaciones similares de la administración del presidente Donald Trump, mientras ambas potencias fijan posiciones antes de una esperada cumbre presidencial en mayo.

La medida, anunciada por el Ministerio de Comercio el viernes, refleja directamente los pasos que Trump tomó para reactivar su agenda arancelaria después de que la Corte Suprema el mes pasado anulara algunos de sus aranceles.

China expresa su fuerte insatisfacción y firme oposición a estas acciones”, dijo un portavoz del Ministerio de Comercio en un comunicado, en referencia a las investigaciones bajo la Sección 301 iniciadas el 11 de marzo.

Las medidas chinas llegan días después de que la Casa Blanca dijera que Trump viajará a China a mediados de mayo para reunirse con el presidente Xi Jinping en una cumbre aplazada por el conflicto de Estados Unidos con Irán. Las dos mayores economías del mundo han estabilizado ampliamente sus relaciones tras el intercambio de aranceles del año pasado, aunque Pekín ha señalado su oposición a nuevas acciones de Estados Unidos.

Los ataques contra Irán, socio diplomático de China, han añadido nuevas tensiones a la relación entre Estados Unidos y China, aunque ambos gobiernos han buscado mantener una vía de diálogo. La relación también sigue marcada por temas pendientes como el superávit comercial récord de China y las ventas de armas de Estados Unidos a Taiwán, una democracia autónoma que Pekín considera parte de su territorio.

Ministro de Comercio de la República Popular China, Wang Wentao. El Ministerio de Comercio indicó que las nuevas pesquisas responden a dos investigaciones anunciadas por Trump a principios de mes contra varios países, incluyendo China. Foto: EFE
Ministro de Comercio de la República Popular China, Wang Wentao. El Ministerio de Comercio indicó que las nuevas pesquisas responden a dos investigaciones anunciadas por Trump a principios de mes contra varios países, incluyendo China. Foto: EFE

Pekín aún no ha confirmado la visita de Trump, aunque suele anunciar los movimientos de sus líderes más cerca de la fecha.

Cada una de las nuevas investigaciones tiene un plazo de seis meses, con una posible extensión de tres meses, lo que da a Pekín una justificación legal para futuras contramedidas y mayor influencia de cara a cualquier negociación.

Una de esas investigaciones, presentada por separado contra México en septiembre, concluyó el lunes. Pekín determinó que los aranceles del país sobre productos chinos constituyen barreras comerciales y prometió tomar medidas para defender los intereses de sus empresas, sin especificar cuáles.

Una investigación anunciada el viernes apunta a prácticas de Estados Unidos que, según Pekín, alteran las cadenas globales de suministro, incluyendo restricciones a productos chinos en el mercado estadounidense, controles a la exportación de tecnología avanzada y límites a la inversión bilateral en sectores estratégicos.

La otra acción se centra específicamente en lo que China describió como barreras estadounidenses al comercio de productos verdes, incluyendo restricciones a las exportaciones de bienes renovables chinos hacia Estados Unidos y límites a la cooperación en tecnología limpia.

El Ministerio de Comercio afirmó que algunas medidas en ambas investigaciones podrían violar las normas de la Organización Mundial del Comercio y tratados firmados por ambos países.

El Representante Comercial de Estados Unidos inició anteriormente este mes una investigación bajo la Sección 301 contra China y otras 15 economías por supuesta sobrecapacidad industrial. Al día siguiente, abrió otra investigación contra 60 economías, incluida China, por la prohibición de importaciones vinculadas a trabajo forzado.

El superávit comercial de China alcanza un nuevo máximo a pesar de los aranceles estadounidenses | El récord de superávit comercial de bienes de US$ 1.2 billones demuestra la capacidad manufacturera de China.
El superávit comercial de China alcanza un nuevo máximo a pesar de los aranceles estadounidenses | El récord de superávit comercial de bienes de US$ 1.2 billones demuestra la capacidad manufacturera de China.

El ministro de Comercio de China, Wang Wentao, expresó el jueves “serias preocupaciones” al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, sobre estas investigaciones.

En una reunión en Camerún, Wang citó a Xi y describió el comercio como el “ancla” de la relación. Instó a Estados Unidos a evitar una “competencia perjudicial” y a aplicar el consenso alcanzado en la reunión previa de los líderes en Busán y en conversaciones posteriores.

Funcionarios de ambos países, incluidos Greer y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, se reunieron en París previamente este mes en un encuentro destinado a sentar las bases de la cumbre. Ambos países están discutiendo la posible creación de un panel de cumplimiento comercial para resolver disputas, un mecanismo que Greer ha denominado una “Junta de Comercio EE.UU.-China”.

Investigaciones de ambos lados

Las dos investigaciones de Beijing buscan proteger los intereses de las industrias chinas pertinentes, indicó el ministerio en un comunicado, en el que manifestó su “firme oposición” a las iniciativas estadounidenses.

Una de las pesquisas examinará las políticas de Washington que restringen la entrada de bienes chinos a Estados Unidos y limitan la exportación estadounidense de productos de tecnología avanzada al gigante asiático. La otra se centra en las barreras a las exportaciones chinas de energías renovables.

Se espera que las investigaciones duren seis meses, y podrían prorrogarse otros tres más si fuese necesario, indicó el ministerio.

Las pesquisas chinas son el último episodio en una prolongada guerra comercial y podrían servir de moneda de cambio para contrarrestar cualquier posible nuevo arancel de Trump.

La Corte Suprema de Estados Unidos anuló algunos de los aranceles decretados por el presidente republicano, que respondió iniciando lo que se conoce como investigaciones comerciales basadas en la Sección 301.

Una de ellas examina las acusaciones de exceso de capacidad industrial —que puede impulsar las exportaciones— y de subsidios gubernamentales que podrían dar a empresas en China y en otros lugares una ventaja injusta sobre los competidores estadounidenses.

La pesquisa, que apunta a 16 socios comerciales, incluyendo la Unión Europea, podría derivar en aranceles más altos a las importaciones procedentes de esas economías.

La otra, que afecta a decenas de países, entre ellos China, podría prohibir la importación de productos elaborados mediante trabajos forzados.

El representante comercial de China advirtió en conversaciones recientes con Estados Unidos en París que las investigaciones estadounidenses podrían amenazar una estabilidad en las relaciones económicas entre ambos países lograda con gran esfuerzo.

Las conversaciones buscaban sentar las bases para una visita de Trump a Beijing, prevista inicialmente para la próxima semana. El mandatario retrasó el viaje debido a la guerra con Irán.

Elaborado con información de Bloomberg y AP

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