Ron Hubbard observa un video de YouTube sobre la instalación de un refugio antiaéreo Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)
Ron Hubbard observa un video de YouTube sobre la instalación de un refugio antiaéreo Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)

Desde que comenzó la , el teléfono en el negocio de Ron Hubbard no ha dejado de sonar. “¿Quiere un refugio antibombas o uno para tornados?”, pregunta el empresario. “Antibombas”, responde el cliente desde Florida, sureste de Estados Unidos.

Es sábado por la mañana en Sulphur Springs, una ciudad rural al noreste de Dallas, en Texas. Allí funciona Atlas Survival Shelters, la compañía de Hubbard. Desde su escritorio ha atendido llamadas de Catar, Pakistán y Dubái. En este último lugar, un cliente quiere un refugio para resistir cinco años.

Hemos visto un gran aumento desde la guerra en Irán, principalmente de las naciones del Golfo, Baréin, Catar, Kuwait, en los Emiratos Árabes Unidos”, explica Hubbard, de 63 años, a la AFP.

Ron Hubbard entra en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. Desde que comenzó la guerra en Oriente Medio hace casi dos semanas, el teléfono de Atlas Survival Shelters, la empresa de refugios antibombas de Ron Hubbard en Texas, no ha dejado de sonar. Clientes extranjeros y estadounidenses se apresuran a comprar sus búnkeres, buscando refugio en caso de ataques aéreos, lluvia radiactiva o apocalipsis. (Foto de Mark Felix / AFP)
Ron Hubbard entra en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. Desde que comenzó la guerra en Oriente Medio hace casi dos semanas, el teléfono de Atlas Survival Shelters, la empresa de refugios antibombas de Ron Hubbard en Texas, no ha dejado de sonar. Clientes extranjeros y estadounidenses se apresuran a comprar sus búnkeres, buscando refugio en caso de ataques aéreos, lluvia radiactiva o apocalipsis. (Foto de Mark Felix / AFP)

Irónicamente, abrimos nuestras oficinas en Dubái el 26 de febrero, 48 horas antes de que comenzara la guerra, por lo que nuestro tiempo fue bueno para responder a la demanda”, agrega.

Aunque el presidente Donald Trump asegura que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán serán breves, con los bombardeos constantes y las respuestas de Teherán en la región muchas personas dicen “ojalá tuviera un refugio antiaéreo”, asegura Hubbard.

Así que el respeto y la demanda del producto están realmente en su punto más alto en este momento, como nunca lo había visto antes”, sostiene.

Ron Hubbard trabaja en su computadora en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)
Ron Hubbard trabaja en su computadora en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)

Para atender al mercado extranjero, Atlas concede licencias de su tecnología a compañías en distintos países y, cuando se cierra un contrato, parte de su personal viaja desde Estados Unidos para supervisar la obra, lo que abarata costos.

Clientes de alto perfil

Pero la demanda no solo viene de países en riesgo inmediato. También crece en Estados Unidos.

En el patio de la fábrica, una veintena de refugios -similares a contenedores de acero- están listos para ser enviados a clientes de distintas partes del país. Otros 40 pedidos siguen en la línea de producción.

El gerente de tienda, Davis Yarber, abre la puerta de un refugio de supervivencia en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)
El gerente de tienda, Davis Yarber, abre la puerta de un refugio de supervivencia en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)

Espero que mis ventas [globales] superen probablemente las de los tres años anteriores en los próximos dos meses”, comenta Hubbard.

La persona que llamó de Florida quiere un refugio para 10 personas. Hubbard codifica los nombres de sus clientes, por confidencialidad, y en muchos casos estos se comunican a través de sus abogados.

Sin embargo, algunos compradores de alto perfil sí han hecho públicas sus adquisiciones.

Refugios contra tornados se encuentran en las afueras de la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)
Refugios contra tornados se encuentran en las afueras de la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)

Actualmente Hubbard trabaja en un búnker para el exluchador e influenciador Andrew Tate.

En el pasado construyó otro para uno de los desafíos virales del youtuber y filántropo MrBeast.

También apareció en 2021 en un programa de TV de la celebridad y empresaria Kim Kardashian, para quien construyó un refugio que se instaló en California.

Y, según Hubbard, el magnate tecnológico Mark Zuckerberg también le encargó un diseño, que fue ensamblado por un contratista local.

Ron Hubbard muestra la manivela de un sistema de filtración de aire en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)
Ron Hubbard muestra la manivela de un sistema de filtración de aire en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)

Cómo funciona

Un refugio básico, pensado para que cuatro personas permanezcan hasta una semana bajo tierra en el jardín de su casa y que resista bombardeos y radiación, cuesta unos US$ 25,000.

Los más sofisticados, diseñados para permanecer años, pueden superar varios millones de dólares, dependiendo del alimento, la energía y el agua que almacenen.

Depende de si se están preparando para el fin del mundo o el Armagedón o si se están preparando para una lluvia de misiles como lo han hecho la mayoría de los israelíes”, detalla. Hubbard dice que hace refugios para todos los casos.

Ron Hubbard recorre un refugio de supervivencia en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)
Ron Hubbard recorre un refugio de supervivencia en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)

Las estructuras pueden construirse de concreto directamente en el terreno, o fabricarse de metal en la planta de Texas y luego llevarse al cliente.

Un refugio contra la lluvia radiactiva solo necesita un metro de profundidad. Lo que te protege de la radiación no es el refugio en sí, sino la tierra y el hormigón que tienes encima”, explica.

Pero me gusta estar lo más profundo posible, y voy a dos o tres metros bajo tierra, por si hubiera fuego de artillería”, agrega.

Los refugios tienen una puerta principal que cierra herméticamente y una cámara de desinfección donde las personas pueden ducharse si han estado en un ambiente contaminado.

Refugios contra tornados se encuentran al aire libre en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)
Refugios contra tornados se encuentran al aire libre en la fábrica de Atlas Survival Shelters en Sulphur Springs, Texas, el 7 de marzo de 2026. (Foto de Mark Felix / AFP)

Dependiendo del presupuesto, el interior es similar a un departamento: sala con TV, dormitorio, cocina, lavadero, baño. Hay quienes incluyen un almacén de armas.

La idea es que esté conectado a una fuente de energía, tenga baterías de respaldo, almacene y filtre agua y cuente con señal inalámbrica.

Si la electricidad falla, el sistema de ventilación del búnker puede operarse manualmente con una manivela, como los autos antiguos.

Aquellos que decían: estos estadounidenses locos comprándose refugios antibombas, ya no lo dicen más”, dice Hubbard.

Nadie piensa que alguien esté loco porque necesita un refugio antiaéreo, especialmente con el futuro del mundo, que no se ve bien”.

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