
(Reuters) Una columna de humo salió ayer de una cárcel ubicada en Caracas, mientras se escuchaban disparos y familiares de los detenidos acampaban en espera de información, en el más reciente incidente en las violentas y hacinadas prisiones de Venezuela.
El hecho amenaza con desbordar la crisis que viven los penales del país, pocos meses después de un enfrentamiento similar que dejó una veintena de muertos tras una fuerte intervención militar, mientras el presidente Hugo Chávez minimiza su presencia pública debido al cáncer que padece. El torbellino que se vive en la cárcel de La Planta, que alberga 2,500 reclusos, ocurre luego de que las autoridades anunciaran el inminente traslado de algunos de ellos debido a su intención de cerrar el centro.
EL DATOPedidos. Los prisioneros exigen al Gobierno que les brinde soluciones a años de retardo procesal e irregularidades en la administración de la justicia.
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