
(Bloomberg) Un día después de vencerse la patente de Pfizer por el Viagra en Brasil, Carlos Sánchez inundó las farmacias con sus píldoras genéricas para la disfunción eréctil a un costo de 10 reales (US$ 4.39), 5 reales más baratas que las de Pfizer.
Sánchez convirtió a EMS Participações en una compañía farmacéutica con ingresos de 2,000 millones de reales en el 2013. Su patrimonio personal está valuado en US$ 2,900 millones, de acuerdo con el Índice de Multimillonarios de Bloomberg.
Maurizio Billi, accionista mayoritario del tercer mayor productor de fármacos de Brasil, Eurofarma Laboratorios, amasó una fortuna de más de US$ 1,200 millones, mientras que Aché Laboratórios Farmacêuticos, tuvo ventas por valor de 1,900 mlls. de reales en el 2013.
Los subsidios del Gobierno a las compras de fármacos y el financiamiento para la innovación del banco estatal de desarrollo de Brasil compensan un crecimiento económico que se desaceleró a 2.2% en el 2013, según Geraldo Biasoto, de la Universidade Estadual de Campinas.
EL DATO
Cifras. IMS Health pronostica que la industria crecerá 10% anual hasta el 2019. Las ventas se quintuplicaron en los últimos cuatro años.
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