
La mañana del primer día de la semana ha encontrado a la muerte tomando posición y dejando de lado su proverbial imparcialidad: se ha sentado de un lado y ha dictado sentencia: dos, dos escritores, dos escritores de izquierda.
La tristeza natural de los lunes ha caído perfecta en el duelo de millones de lectores de Günter Grass y Eduardo Galeano, escritores alemán y uruguayo, respectivamente, cuyo hilo común fue siempre su militancia política.
Grass muere con 87 años a cuestas y sin que se haya revelado la enfermedad que lo ha vencido, mientras Galeano se va con 74 años a causa de un cáncer al pulmón.
Oskar
Y como es típico en un escritor, la obra de Grass tiene un título protagonista: "El tambor de hojalata", obra clave para entender la culpa y la vergüenza que carga la historia alemana en su capítulo del nazismo.
Oskar Matzerath, su protagonista, es un niño egoísta, cruel y entrañable que se niega a crecer mientras la Segunda Guerra Mundial pasa junto a su instrumento: un tambor de hojalata. Cuarenta años después de su publicación, en 1999, Grass recibió el premio Nobel de Literatura.
"Para mí, 'El tambor de hojalata' es, sobre todo, un libro acerca de la resistencia que se asume a través del arte en un contexto de opresión de las libertades. Estudiar literatura en el Perú, en el ámbito público, equivalía a aceptar el sonido de ese tamborcito incómodo, resistirse a 'crecer' al ritmo de los otros", explica así el escritor peruano Carlos Yushimito su relación con la obra del alemán.
Considerado la voz moral de su país, el escritor fue duramente criticado cuando en el 2006 reveló en su libro de memorias "Pelando la cebolla", que durante su adolescencia sirvió en las Waffen-SS, la división de combate de la conocida organización paramilitar de Adolfo Hitler.
Compromiso
"Yo no creo que los escritores jóvenes estén tan seducidos por la figura del escritor comprometido, se sienten más libres para decir que su compromiso es con la literatura más que con la política. O para apoyar causas distintas, como la igualdad de género o la unión civil", sentencia Carmen Ollé, poeta peruana para explicar las diferencias entre el tiempo de Galeano y el hoy de los creadores.
En 1971 Galeano escribió su libro primordial: "Las venas abiertas de América Latina", una diatriba al imperialismo y la opresión del primer mundo a la región.
Su libro fue lectura de cabecera para más de un intelectual izquierdista y para varios líderes políticos y protagonistas de la historia latinoamericana.
Aunque en sus declaraciones menos apasionadas, Galeano renegó del empirismo con el que escribió su texto fundamental: "No sería capaz de leerlo de nuevo, caería desmayado", llegó a decir, eso no le bajó el temperamento a su militancia política.
Esa que lo llevó a apoyar a Venezuela y rechazar la decisión de EE.UU. de declarar al país una amenaza a su seguridad.
DixitCarmen OlléEscritora"Galeano ha sido un referente para toda una generación que lo leyó en las aulas universitarias y construyó así su identidad latinoamericana. Ese fue mi caso ".
Carlos YushimitoEscritor"En mi caso, 'El tambor de hojalata' fue tal vez la primera 'novela total' que leí, mucho antes de que supiera incluso lo que significaba ese rótulo".
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/X3QBJW4EUJED5NTD37UN7HLOTE.jpg)






