
Witson PeñaANALISTA DE MACROCONSULT
A finales de julio del 2014 comenzaron a funcionar en Lima la Línea 1 en todo su recorrido (desde Villa El Salvador hasta San Juan de Lurigancho) y el corredor azul Arequipa – Tacna en marcha blanca con pasaje gratuito hasta setiembre (este último es uno de los 5 corredores complementarios). Estos sistemas de transporte masivo forman parte de una política central de priorizar el transporte público como la forma más importante de movilización en la ciudad. Más aún si del total del parque vehicular de la ciudad (estimado en aproximadamente 1.5 MM vehículos) la mayoría es transporte privado y solo 31.5 mil son unidades de transporte público de baja capacidad (47% microbuses, 43% combis y 10% ómnibus). La política de transporte (oferta – infraestructura y medios de transporte masivos – y demanda – tarifarios y no tarifarios) podría entonces corregir las externalidades en el transporte de pasajeros beneficiando a los que menos congestionan.
El metro de Lima – Línea 1, el Metropolitano y los corredores complementarios, van en la dirección correcta para avanzar hacia un sistema de transporte público eficiente. No obstante, para que el cambio del actual sistema de transporte sea permanente se requiere entender que transporte público es un servicio intermedio, es decir, la demanda de transporte es generada por la necesidad (de las personas) de trasladarse de un lugar a otro con el objetivo de realizar alguna actividad (pocas veces los viajes se producen por un deseo intrínseco de desplazarse). Por lo tanto, la política de transporte tiene que enmarcarse dentro de la política urbanística de la ciudad (planificación del crecimiento de Lima a largo plazo, ordenamiento de parqueos, etc.) y fortalecerse con ordenamiento institucional (ordenamiento de las competencias entre Lima y el Callao, cambio en ciertos hábitos de los limeños -tales como respetar los semáforos y cruces peatonales con prioridad del peatón, etc.).
Lima ha empezado un esfuerzo importante para mejorar el transporte público que se enmarca dentro de las medidas de transporte por el lado de oferta y se aspira a crear un Sistema Integrado de Transporte Público de Lima Metropolitana (SIT) como principal reforma para movilidad y gestión de los vehículos públicos en Lima. Su implementación es gradual e implica la integración del sistema (metros – buses) en sus diferentes dimensiones: física, operacional, tarifaria y medio de pago.
Según nuestros estimados, la inversión pública y privada en el SIT de Lima podría ser superior a US$ 20,000 millones (sin considerar lo ya construido), lo cual representa más de 10% del Producto Bruto Interno (PBI) del país en el 2013.
Se espera que a mayor nivel de ingresos en Lima, se exijan mayores inversiones en medios de transporte público con calidad o mayores penalizaciones en el transporte privado para lograr un cambio de usuarios.
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