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1 / 6 FOTO 1 | 1. El intocable. Si alguien se ha hecho a sí mismo “invaluable” o ha construido una relación demasiado cercana a alguien poderoso dentro de la empresa y está usando su posición para molestar a otros o recibir un tratamiento preferencial, la situación puede convertirse en dañina para tu empresa. Benoit ha visto situaciones en las que el dueño de la empresa ha renunciado a mucho control y se lo ha otorgado a un asistente o subordinado, al grado de temer despedir a esa persona. (Foto: Shutterstock)

2 / 6 FOTO 2 | 1. El intocable. Quizás tu asistente o alguien de tu equipo esté cruzando la línea de su autoridad; o un vendedor novato está dando órdenes en toda la oficina. Si ves este tipo de comportamiento o sientes que hay una sensación de superioridad en algún empleado es momento de investigar la fuente y de ser necesario despedir. (Foto: Infoempleo)

3 / 6 FOTO 3 | 2. El agitador. Éste es el tipo de personas que pone a un colega contra otro usando los chismes, los rumores o las insinuaciones. El agitador puede encontrarse en el centro de cualquier drama oficinista, posiblemente observando y hasta comiendo unas palomitas. Y mientras que los argumentos pudieran parecer sin sentido, esta persona está causando alteraciones repetidas en el espacio de trabajo, lo que disminuye tu productividad y la lealtad de los empleados. (Foto: Getty)

4 / 6 FOTO 4 | 2. El agitador. Cuando hay una discordia repetida en tu oficina, fíjate en la persona que parece estar orquestándola; probablemente tratando de actuar como ‘intermediario’ o incluso comentándote varios eventos que ocurren en la oficina con el fin de involucrarte. Después, ten una discusión franca con esa persona de tus expectativas sobre cómo esperas que se comporte tu equipo. Si eso no funciona, debes despedir. (Foto: Freepik)

5 / 6 FOTO 5 | 3. El renegado. A pesar del entrenamiento y de la corrección constante, esta persona simplemente no sigue las reglas y pone tu empresa en peligro. Ya sea no usando el casco protector en espacios de construcción o tomando decisiones que no están autorizados para tomar, los renegados están determinados a hacer las cosas a su modo. (Foto: Freepik)

6 / 6 FOTO 6 | 3. El renegado. Este tipo de actitudes pueden terminar en una pérdida de clientes o hasta en amenazas para la seguridad. Y lo peor: cuando otros empleados vean que no todos siguen las reglas, podrían generarse más renegados. (Foto: Difusión)


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