La transformación digital impulsada por la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) está modificando la manera en que las empresas gestionan sus obligaciones fiscales. Herramientas como el Registro de Ventas e Ingresos y de Compras Electrónicos (SIRE), junto con la validación masiva de comprobantes electrónicos, han permitido a la entidad contar con mayores capacidades de control y verificación en tiempo real.
Este nuevo escenario reduce significativamente el margen de error para las organizaciones. Información inconsistente, registros incompletos o problemas relacionados con proveedores pueden derivar en observaciones, reparos tributarios e incluso la pérdida de crédito fiscal, generando un impacto directo en la rentabilidad de los negocios.
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SIRE y comprobantes electrónicos elevan el nivel de control
Según Guillermo Ruiz, gerente de GARC Asesoría Empresarial, el principal cambio no se encuentra únicamente en la tecnología, sino en la forma en que las empresas deben gestionar sus riesgos tributarios. “Las compañías que continúan actuando de manera reactiva tienen una mayor exposición frente a contingencias que hoy pueden ser detectadas con mucha más rapidez”, explica.
Uno de los puntos más sensibles es la validación de operaciones con terceros. La administración tributaria no solo evalúa la información declarada por cada contribuyente, sino también la consistencia de las operaciones realizadas con proveedores y clientes. “Si una empresa trabaja con proveedores que presentan inconsistencias o no cuentan con el sustento adecuado de sus operaciones, las observaciones podrían trasladarse a quienes mantienen relaciones comerciales con ellos”, señala Guillermo Ruiz.
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Prevención tributaria para reducir contingencias
Ante este contexto, los especialistas recomiendan fortalecer los mecanismos internos de control y revisión documental. La correcta sustentación de las operaciones ya no depende únicamente de la emisión de una factura, sino también de la existencia de contratos, medios de pago válidos y evidencia que permita demostrar la trazabilidad de cada transacción.
“Hoy no basta con tener un comprobante. Sunat exige que las operaciones puedan ser acreditadas de manera integral mediante documentación que respalde cada etapa del proceso comercial”, comenta John Ruiz, director de asesorías de GARC Asesoría Empresarial.
La recomendación para las organizaciones es adoptar una cultura de prevención tributaria permanente. Auditorías internas, revisión periódica de proveedores y validación de la documentación pueden ayudar a reducir riesgos antes de una eventual fiscalización.
En un entorno donde la digitalización continúa avanzando, la gestión tributaria ha dejado de ser un proceso exclusivamente administrativo para convertirse en un factor estratégico. La capacidad de anticiparse a observaciones y corregir inconsistencias a tiempo podría marcar la diferencia entre mantener la rentabilidad o asumir costos derivados de contingencias evitables.


