
Tienes varios años como gerente y, al igual que muchos directivos, andas “a mil” durante el día. Te levantas muy temprano para hacer deporte, para después trabajar y por ratos estar con tu familia, pero sueles sentirte muy cansado.
¿Y el equilibrio entre trabajo y vida personal? ¿Cuándo te pondrás al día con ese déficit de sueño? ¿No son acaso aquellos ejecutivos que se levantan temprano, hacen deporte y leen mucho, más eficientes? Ansías dormir más horas, pero piensas que ese es un “lujo” que no puedes darte. Se sabe que la falta de sueño afecta el rendimiento de las personas, ¿pero qué efectos tiene en el rendimiento general de las empresas? ¿No tendría un “payback” para las compañías el promover que sus colaboradores duerman más?
El hiperdesempeño
En el 2015, el Foro Económico Mundial publicó un estudio sobre las “14 cosas que la gente exitosa hace antes de desayunar”, refiriendo que se despiertan antes que amanezca, se ejercitan al extremo, pasan un rato en un proyecto personal -como pintar un cuadro-, entre otras actividades.
En el mundo corporativo hay un culto creciente hacia el desempeño extremo y se compite no solo por sacarle más provecho al tiempo laboral, sino también al personal. Y si a todo esto agregamos la hiperconectividad del teletrabajo, ¿donde queda el descanso?
Efectos de la falta de sueño
La falta de sueño, así como el no comer bien o tener poca actividad física, impactan negativamente en nuestro organismo. El no dormir bien afecta la parte frontal de nuestro cerebro ym por ende, en esos casos resulta extremadamente difícil procesar información, lo que incluye todos los procesos cognitivos más importantes, como solución de problemas, razonamiento, organización, planificación y la ejecución de planes.
La falta de sueño no solo incrementa la probabilidad de cometer errores y baja la productividad, sino que nos hace más irritables. Es por ello que algunos estudios concluyen que los directivos que no duermen bien son menos propensos a confiar en otros y generan empleados menos comprometidos con su trabajo. Como líderes, será necesario una cuota de humildad para reconocer si estamos cansados y, sobre todo, para poder actuar al respecto, dejando de lado el culto a la hiperactividad.

EN CORTO
Déficit. En un estudio de McKinsey de 2016 entre 200 altos ejecutivos de empresas globales, el 59% reconoció que no logra dormir lo suficiente en por lo menos tres noches de la semana, y el 66% admitió sentirse insatisfecho con la cantidad de horas que duerme en general.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/I4KEOOYFEJBGRPJZQ2GTKICYTM.jpg)







