
Ante el fenómeno de El Niño (FEN) de magnitud hasta “extraordinaria” y lluvias de gran intensidad previstas hasta el siguiente año, el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal) informó que viene ejecutando medidas y acciones de su plan de emergencia.
El objetivo central es proteger el sistema de abastecimiento de agua potable y asegurar la continuidad del servicio en Lima y Callao.
Medidas ante El Niño
Juan Moreno, gerente de Producción y Distribución Primaria de Sedapal, indicó que el plan de trabajo contempla tres etapas: prevención, atención durante la emergencia y respuesta ante sus consecuencias.
Entre las principales acciones destaca la protección de las plantas de tratamiento de agua potable La Atarjea y Huachipa, mediante el reforzamiento de defensas ribereñas, la construcción de gaviones y la limpieza y descolmatación de cauces.
“Estas acciones buscan reducir la exposición de la infraestructura crítica ante posibles desbordes y eventos que puedan afectar la captación y el tratamiento del agua”, señalaron.
Además, como parte de la preparación, Sedapal contempla fortalecer la disponibilidad de agua subterránea mediante la instalación de 48 equipos de bombeo para pozos y la perforación de 70 pozos de reemplazo.
“Estas medidas permitirán incrementar la disponibilidad de fuentes alternativas y reforzar la capacidad de respuesta del sistema ante una posible reducción de los recursos hídricos”, complementaron.
Asimismo, informaron que el plan incluye el mantenimiento preventivo de plantas de tratamiento, pozos, estaciones de bombeo y redes, además de acciones para reducir pérdidas y fugas, gestionando las presiones y asegurar la disponibilidad de maquinaria, equipos e insumos para atender eventuales emergencias.

“Con estas medidas, Sedapal fortalece su preparación ante los efectos del fenómeno de El Niño y prioriza la protección de la infraestructura sanitaria y de las fuentes de abastecimiento”, aseguraron.
Mediante un comunicado, la empresa reafirmó su compromiso de trabajar de manera preventiva para contribuir a la continuidad de los servicios de agua potable y alcantarillado en beneficio de la población de Lima y Callao.
Escenario de riesgo
Ante el desplazamiento de huaicos se tiene un incremento de la turbidez del agua, a causa del arrastre de lodo y otros sedimentos que dificultan su tratamiento.
Agüero aseguró que luego de El Niño del 2017 se “implementaron procesos químicos” que permiten tratar agua con niveles de turbidez.
Si bien en dicho desastre natural se tuvo que suspender temporalmente la captación de agua, lo que afectó el suministro, el funcionario sostuvo que con las mejoras actuales los episodios de mayor turbidez podrían afrontarse mediante la combinación de la capacidad de tratamiento y las reservas disponibles.






