
El líder supremo de Irán reiteró las condiciones para poner fin a la guerra con Estados Unidos, mientras una ofensiva diplomática regional busca evitar nuevos enfrentamientos en el golfo Pérsico.
Mojtaba Khamenei destacó la necesidad de aplicar “las condiciones establecidas por las autoridades del país, con el objetivo de poner fin a la guerra y a la situación de ‘ni guerra ni paz’”, durante una reunión con el jefe de seguridad nacional, Mohsen Rezaee, según un comunicado publicado en Telegram.
Irán ha dicho anteriormente que EE.UU. debe poner fin al bloqueo naval de sus puertos en el golfo Pérsico y levantar las sanciones como condiciones previas para iniciar conversaciones de paz, mientras Washington presiona para que Teherán haga concesiones sobre su programa nuclear.
Las declaraciones de Khamenei se producen en medio de una intensa actividad diplomática destinada a evitar otra ronda de ataques de EE.UU. e Israel contra la República Islámica y resolver el creciente conflicto en Yemen entre Arabia Saudita y los rebeldes hutíes respaldados por Irán.
Desde el domingo, Teherán ha recibido a una delegación de Catar —un mediador clave con EE.UU.— y a altos funcionarios de seguridad de Arabia Saudita, Turquía y Pakistán. El martes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo que también enviará emisarios especiales a la región “para evitar un empeoramiento de la situación”.
Mientras tanto, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, se ha reunido con varios altos funcionarios y líderes durante una cumbre del gas en Moscú, entre ellos el emir de Catar, jeque Tamim bin Hamad Al Thani. Pezeshkian también tiene previsto reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin, durante su visita, informó Interfax, que citó a un asesor del Kremlin.

Además de la guerra, Khamenei y Rezaee también hablaron sobre “proteger la seguridad nacional y regional mediante el ejercicio del control sobre el estrecho de Ormuz”, según el comunicado publicado el martes en Telegram.
Los desacuerdos sobre el estrecho provocaron el colapso del último alto el fuego entre Irán y EE.UU. en junio. Teherán insiste en conservar el control de la vía marítima, crucial para el suministro de energía, mientras EE.UU. busca restablecer la libertad de navegación.
Los dos países también mantienen diferencias sobre el programa nuclear de Irán y sobre si la República Islámica debería poder enriquecer uranio.
Khamenei es la máxima autoridad de Irán, pero no ha aparecido en público desde el inicio de la guerra, lo que ha generado especulaciones sobre su salud y sobre el grado de control que mantiene sobre la política del país.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, dijo el martes que Khamenei se encontraba en “perfecto estado de salud y mantiene el control total de los asuntos internos e internacionales del país”, después de reunirse con él la semana pasada.






