
Las empresas chilenas no financieras vendieron deuda en pesos el año pasado al ritmo más rápido desde al menos 2019, al mismo tiempo que redujeron las colocaciones en el floreciente mercado global, a medida que los inversionistas institucionales locales se recuperan de los estragos de la pandemia.
Las compañías emitieron 6 billones de pesos (US$ 6,950 millones) en el mercado local en 2025, un aumento de más del 70% frente al año anterior, según Risk America. En el mismo período, las ventas de deuda en el exterior cayeron cerca de un 28%, hasta US$ 8,600 millones, de acuerdo con datos recopilados por Bloomberg.
Mientras las ventas globales de bonos se dispararon el año pasado, las empresas chilenas recurrieron a los inversionistas locales a medida que los flujos ingresaron a los fondos de pensiones, lo que elevó sus activos administrados a un récord.
Las AFP, como se conoce a estos fondos, perdieron dinero durante la pandemia debido a una serie de retiros anticipados de ahorros por un total de unos US$ 50,000 millones. La demanda de nuevos bonos fue tal que la forestal Celulosa Arauco y Constitución S.A. pudo realizar la mayor colocación de deuda local en la historia de Chile, por US$ 840 millones en términos de dólares.

“El alza es una muestra de la recuperación del mercado de capitales después de los retiros de las AFP, una recuperación que debiese continuar”, dijo Diego Pino, jefe de trading de acciones y renta variable de Scotia Corredores de Bolsa. “Deberíamos seguir viendo esta tendencia al alza este año”.
Las emisiones locales incluyeron la venta de bonos de Arauco en octubre en Unidades de Fomento, una unidad contable indexada a la inflación, con un rendimiento del 3.97%. En agosto, CMPC se convirtió en la primera empresa en vender bonos híbridos en Chile, con una emisión de 10 millones de UF (US$ 432 millones) a una tasa del 4.19%. El gigante del retail Cencosud S.A. también colocó US$ 310 millones en bonos en UF con el menor spread registrado, según un comunicado de la compañía.
“Home bias”
Hoy circula mucho más dinero en el mercado de capitales chileno que hace unos años.
Los activos administrados de las AFP aumentaron un 18% el año pasado, hasta 218 billones de pesos (US$ 250,000 millones). Es la expansión más rápida desde 2019 y contrasta con el período de la pandemia, cuando los activos disminuyeron debido a una serie de retiros.
Aun así, el vacío dejado por esos retiros no se ha llenado por completo, advirtió María Eugenia Díaz, gerenta de ventas de renta fija local e internacional de Banchile Corredores de Bolsa. “Si bien los fondos de pensiones siguen siendo los principales inversionistas, el total de activos administrados en relación al PBI aún se encuentra por debajo de los niveles previos a los retiros”.

Eso indica que los fondos tienen margen para seguir creciendo, especialmente tras una reforma aprobada por el Congreso el año pasado. La nueva ley establece una cotización adicional del 7% del salario a cargo del empleador que va a las AFP, además del 10% que ya paga el trabajador. El nuevo aporte se implementará de manera gradual durante nueve años, a partir de agosto pasado.
Y con la caída del 8.1% que registró el dólar el año pasado, su mayor descenso desde 2017, las AFP tienen mayores incentivos para mantener los nuevos flujos en el mercado local.
Del lado de la oferta
Del lado de la oferta, la ola de ventas de bonos locales del año pasado fue impulsada por tasas de interés más bajas y la perspectiva de un gobierno más favorable al mercado después de cuatro años de administración de izquierda, dijo Pino. El ultraconservador José Antonio Kast terminó ganando las elecciones presidenciales de diciembre por un margen cómodo y asumirá el cargo en marzo.
“Con un cambio de gobierno más pro-mercado, hay mejores perspectivas de inversión y las empresas tienen mejores expectativas de resultados, ya que se prevé un panorama macroeconómico más favorable”, señaló Pino.
La caída de los costos de endeudamiento que alimentó el auge de los bonos es parte de una tendencia global.
Las expectativas de que la Reserva Federal recortaría las tasas el año pasado impulsaron las ventas de bonos de empresas con grado de inversión en Estados Unidos hasta US$ 1.585 billones, un alza de 6% frente al año previo. Los diferenciales de crédito de primera línea se contrajeron en septiembre al menor nivel del milenio, con 72 puntos básicos sobre los bonos del Tesoro de EE.UU., haciendo atractivo para las empresas captar fondos en el mercado de deuda.
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Las compañías latinoamericanas vendieron cerca de US$ 88,000 millones en deuda en el exterior el año pasado, un aumento del 18% respecto de 2024 y el mayor volumen desde 2017, según datos recopilados por Bloomberg.
Un nuevo tipo de deuda también ayudó a impulsar las ventas en Chile: los bonos híbridos. Además de la emisión de CMPC, la colocación récord de Arauco y la emisión de SQM por 10 millones de UF (US$ 432 millones) en diciembre también fueron híbridas.
“Estas transacciones que se vieron favorecidas por un sólido ‘home bias’ de los inversionistas locales frente a los internacionales para emisores chilenos, lo que se reflejó en menores spreads de colocación”, señaló Daniela Irarrázaval, jefa de DCM & Debt Advisory de Santander Chile.
Favorito del mercado
Si bien la emisión de bonos aumentó en América Latina y en EE.UU., el crecimiento del mercado local chileno fue excepcional.
Y el auge de las ventas de deuda en pesos debería continuar a medida que las empresas aumenten la inversión. La formación bruta de capital fijo creció un 10% interanual en el tercer trimestre, según las últimas cifras del banco central.
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La minorista Falabella planea destinar US$ 900 millones este año a gastos de capital, un aumento de cerca del 40% frente a 2025, mientras que la minera de litio SQM tiene un plan de inversión a tres años por US$ 2,700 millones.
A medida que crece la inversión, las emisiones de bonos están destinadas a seguir el mismo camino. La semana pasada, Sociedad Transmisora Metropolitana S.A. vendió 15.5 millones de UF en bonos con un rendimiento de 3.39%.
“Las necesidades de financiamiento por parte de las compañías, ya sea para nuevos proyectos de inversión o para refinanciamiento, juegan un rol relevante”, afirmó Díaz. “La tendencia continuará durante 2026, aunque no de manera lineal, pero sí esperamos un mercado primario bastante activo”.








