
La causalidad entre dinero y precios originó un encendido debate por muchos años no solo a nivel de países desarrollados sino también en Latinoamérica con los postulados de la escuela estructuralista de los años 50 y 60 sobre todo. Pero no fue hasta mediados de los 80 cuando la estrecha relación entre dinero-precios se resquebraja seriamente al experimentar la demanda por dinero una inestabilidad bastante acentuada, debida, en lo fundamental, al desarrollo de los mercados financieros.
Prácticamente, no se conoce hoy modelos de inflación que introduzcan explícitamente la demanda por dinero y/o la oferta monetaria. La inflación se considera afectada por factores de oferta en el corto plazo como de demanda, especialmente aquellos relacionados con las expectativas de inflación y las brechas de producto o desempleo. Solo en el largo plazo se estima que se cumple la teoría cuantitativa, es decir, que el dinero es neutral.
Esta situación empeoró a partir del 2008 en el mundo desarrollado, donde se observa que no obstante que la base monetaria (emisión, "maquinita") crece abultadamente, incluso más de 400% en seis años, como es el caso de EE.UU., la inflación prácticamente se mantiene alrededor de 1% anual, acercándose incluso a 0%. ¿ Cómo puede ser? Voy a dar dos tipos de explicaciones. La primera, ligada a un análisis convencional monetario. La segunda, ligada a la teoría keynesiana de la "trampa por la liquidez". Veamos.
El banco central, normalmente, opera con los bancos de forma tal que a través de operaciones de mercado abierto les inyecta liquidez comprándoles activos financieros de corto plazo. Los bancos ceden dichos activos, que reditúan un rendimiento, a cambio de liquidez, pero como piensan prestar esa liquidez (crédito) la operación les es rentable. Vía crédito expanden el dinero secundario y finalmente la oferta monetaria. Hasta aquí, una "maquinita" de 400% crearía una megainflación. ¿Por qué no pasa eso en EE.UU., por ejemplo? Porque en ese país los bancos no están prestando todo lo que deben debido a que la rentabilidad de hacerlo es muy baja, el riesgo de no pago alto, el banco central les paga un rendimiento por reservas en exceso y no encuentran suficientes prestadores, dado que muchos de ellos están sobreendeudados. Conclusión: el dinero regresa a los bolsillos del banco central vía exceso de reservas.
La otra explicación sostiene que como la tasa de interés de corto plazo está en 0% y la de largo plazo muy cercana a él, el dinero y los activos financieros (bonos) se vuelven sustitutos perfectos. La gente demanda dinero real no porque esté valorando la función de liquidez del dinero, ya que en una trampa por la liquidez están saturados de liquidez, sino por su función como conservador de valor, de forma tal que una política monetaria expansiva lo único que hace es sustituir un activo que funciona como conservador de valor (bonos) por otro que cumple la misma función (dinero). No hay efecto alguno sobre la demanda agregada. La única forma de conseguir que la política monetaria sea efectiva es hacer que el sector privado espere una mayor inflación o el banco central suba su inflación meta.
En conclusión, considero que los dos enfoques tienen su validez relativa.
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