“El problema es que hoy cualquiera es diseñador”

RipeRed Iberoamericana de Prensa EconómicaEl Cronista Comercial de Argentina

En verano, Nueva York es un desierto y es raro encontrar a alguien cuyo nombre está grabado encima de una puerta que realmente esté detrás de esa puerta. Excepto, por supuesto, en el mundo de la moda, porque la New York Fashion Week, que se realizó a principios de setiembre, dicta una agenda diferente. "Oh, yo estoy acá todos los agostos", ríe la diseñadora Carolina Herrera, quien construyó un negocio de miles de millones de dólares vistiendo a quienes –como Caroline Kennedy, la nueva embajadora de los Estados Unidos en Japón y veraneante asidua en Martha's Vineyard– sí se van de la ciudad en esta época. "Es el precio de este trabajo. Pero realmente me gusta: una puede ir a cualquier lugar que quiera y no hay que hacer filas en ningún lado". La señora Herrera, como es reverencialmente nombrada –tanto en señal de respeto a su edad (73 años) como porque responde al arquetipo de dama chapada a la antigua que parece reclamar ese tipo de tratamiento–, construyó un imperio a base de una cierta actitud: la de querer compartir con otros el brillo exterior de su propio estilo de vida, que es el de alguien adinerado, culto, internacional, discreto…Es Mercedes, su hija mayor, quien vive en Caracas. Tiene dos (Patricia y Carolina Jr.) con su marido actual, Reinaldo Herrera, editor de Proyectos Especiales en Vanity Fair. Las otras dos (Mercedes y Ana Luisa) son de su primer matrimonio con el terrateniente Guillermo Behrens-Tello. Carolina Jr. trabaja en la compañía, específicamente en el área de fragancias, mientras que Patricia se concentra en la línea ready-to-wear. "Es muy útil tener a los hijos en la compañía: si algo no les gusta, te lo dicen inmediatamente".

Diseñadora de NYHerrera dice que se considera a sí misma mujer venezolana, pero diseñadora estadounidense. "Nueva York es la capital de la moda. Si uno tiene éxito aquí, lo tiene en todos lados". Pero, en términos de moda, en verdad, Nueva York no es tan respetada. ¿No ha pensado, a veces, que sería tomada más seriamente como diseñadora si estuviera en Europa? "No sé porqué dicen eso", responde Herrera. "Es ridículo. Es decir, todos los diseñadores europeos quieren vender acá. Entonces, ¿por qué tendría que ir allá? Me enoja mucho". Actualmente, Carolina Herrera posee 95 tiendas propias en el mundo, y hay otros 400 puntos de venta de su ropa. Vistió a Jacqueline Onassis así como a Laura Bush y dada la preeminencia de Brasil y México como mercados de lujo emergentes y el posicionamiento de Herrera en el mundo hispanohablante, todo haría prever un crecimiento incluso más exponencial. El año pasado desembarcó en 10 países nuevos, incluyendo Bulgaria, Indonesia, Panamá, Paraguay y Uzbekistán. En mayo, fue la invitada de honor en la Singapore Fashion Week a propósito del corte de cintas de su primera tienda en ese país.

ConsistenteY no tiene planes de retirarse. "No confundo a la mujer que compra Herrera cambiándole todo de repente en la tienda. Represento glamour y consistencia". Carolina Herrera conoce los obstáculos a los que se enfrentan. "El problema es que hoy cualquiera es diseñador. Uno es un cantante o tenista… ¡también puede ser diseñador!".Cuando le pregunto si cree, como postula, que las mujeres pueden tenerlo todo, dice que sí "pero no al mismo tiempo". Y, cuando alguien de una mesa cercana se acerca y le pregunta si es la diseñadora, Herrera le estrecha la mano. Podrán gustarle los fans, pero odia el backstage de los desfiles, donde los diseñadores son acosados por periodistas preguntándoles el sentido de la colección. "Cuál es tu inspiración es la peor pregunta en el mundo. Y todas esas personas diciéndote cosas lindas… Reinaldo siempre me dice: '¿Qué van a decirte? ¿Que lo odian?'. Tienen que decir algo".

Hoja de vidaNombre: Carolina Josefina Pacanins Niño.Edad: 74 años.Profesión: Diseñadora. Educación: Fashion Institute of Technology.Nacionalidad: Venezolana y estadounidense.Estado civil: Casada con Reinaldo Herrera.Fragancias: Carolina Herrera, Flore, 212, Chic, entre otras.

Otrosí digoSobreviviente de una generación de diseñoEtapa. Aunque fue parte de la primera ola de diseñadores de moda provenientes de la alta sociedad –mujeres cuyo entrenamiento y calificaciones eran resultado, mayoritariamente, de su habilidad para vestirse con distinción y su profundo entendimiento de ese segmento del mercado- como Jacqueline de Ribes y Mary McFadden, la suya es la única empresa que sigue en pie.

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