
Según la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), durante el periodo 2004-2014 la proporción de personas afiliadas a un seguro de salud ha pasado de 37% a 69%; es decir, ha crecido a una tasa promedio anual de 6.4%. Este aumento se comenzó a evidenciar con fuerza desde el año 2007 debido a una mayor afiliación de personas al Sistema Integral de Salud (SIS). En la actualidad, el SIS cuenta con una mayor proporción de afiliados (39%), seguido de Essalud, con 26%, y el sistema privado, con solo 4% de asegurados.
El SIS es un esquema que se creó en enero del año 2002 con el objetivo de promover un sistema de aseguramiento público sostenible que financie servicios de calidad para la salud de las personas. Este sistema se compone de dos tipos de proyectos: SIS subsidiado y SIS semisubsidiado. El primero de ellos está dirigido a la población en pobreza extrema y pobreza no extrema y el segundo está dirigido a la población con limitada capacidad de pago. En general, se observa que el 99% de afiliados no paga para obtener este servicio; es decir, casi el 100% de afiliados del SIS se rige bajo el sistema de subsidio.
Este esquema ha beneficiado más que proporcionalmente a la población de menores recursos. En la actualidad, el 80% de pobres extremos y el 65% de pobres no extremos cuentan con este seguro, mientras que en el año 2004 solo el 28% y 18% de estos, respectivamente, contaban con el seguro. Este resultado se explica, en parte, en la articulación de este seguro con otros programas sociales que tienen al sector salud como un componente para el alivio de la pobreza. Entre estos se encuentran Juntos, Pensión 65 y Cuna Más.
A pesar de su progreso, el SIS presenta una serie de dificultades que deben ser atendidas. La primera de ellas es su proceso de afiliación, la cual está relacionada a la baja capacidad de los servicios informáticos, población dispersa no identificada con DNI. La segunda dificultad es la relacionada a los servicios prestacionales asociados a los establecimientos de salud donde se atienden sus asegurados. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 24% de los afiliados mencionan que tuvieron problemas para la atención en salud, debido a falta de medicamentos en los establecimientos de salud, no encontraron citas y/o no fueron atendidos en el día programado. Por último, la tercera dificultad que atraviesa este mecanismo es la relacionada a su proceso financiero, el cual se explica en la ejecución inadecuada de los fondos transferidos a las unidades ejecutoras, desconfianza de los establecimientos de salud, entre otros.
En este contexto, si bien el SIS es un tipo de seguro que parte de la lógica de incrementar la cobertura de servicios básicos y ha contribuido en beneficiar a la población más vulnerable del país, es un sistema que debe ser reforzado, tanto en sus problemas prestacionales, como en sus problemas de afiliación y financieros.
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/JH22HLM2DJFGRCA4Z5VRLWJHWI.jpg)






