
La comida rápida o "fast food" es un negocio atractivo no solo por su grado de aceptación, sino también por las ganancias que ofrece. Al menos en el Perú, las marcas operan con una rentabilidad de hasta 20%, una de las más altas del mercado de franquicias, indicó Front Consulting.
El presidente de esta consultora, Luis Kiser, sostuvo que una ubicación con alto tránsito de personas es indispensable para lograr ese nivel de ganancia. De ahí que el 60% de los locales de comida rápida esté en malls, y solo el 40% con puerta a calle.
"Otros factores importantes son contar con una cadena de abastecimiento confiable y mantener la calidad del producto", dijo, tras afirmar que el cliente peruano hoy está más empoderado por las instituciones de protección al consumidor y las redes sociales, que les permiten dar a conocer sus exigencias.
El también director de la Cámara Peruana de Franquicias refirió que las marcas de "fast food" suelen recuperar la inversión de cada local en año y medio de operación.
Hoy, más de 600 locales de comida rápida operan en el mercado local, que en el 2015 seguiría creciendo a un ritmo de entre 15% y 20%. La expansión será hacia las provincias y, en Lima, principalmente a la zona norte y este.
Patios de comida
Sin lugar a dudas, el patio de comida o "food court" ha sido la mayor plataforma para el arribo y expansión de la comida rápida. En ese espacio, las marcas se "nutren" del público que atrae el retail y complementa la oferta, dijo el expresidente de la Asociación de Centros Comerciales del Perú, Gonzalo Ansola.
Refirió que las empresas de comida rápida pagan entre US$ 40 y US$ 60 por metro cuadrado, para ubicarse en los malls. Así, pueden llegar a un público juvenil y familiar en todo el día, aunque en verano el negocio se concentra más en la noche.
Según Ipsos Perú, los limeños de 21 a 35 años acuden una vez cada dos meses a locales de "fast food".
La comida rápida en el Perú y el mundoOrigen y expansión. El "fast food" nace en la primera mitad del siglo pasado, en EE.UU., para atender la demanda de alimentación frente al aumento del trabajo, lo cual restaba tiempo para cocinar en casa. Si bien en el Perú comienza en 1981 con KFC, el mercado despega en la década de 1990. El negocio comprende al pollo broaster, hamburguesas, pizza, tacos, salchipapas y sándwiches al paso; y no a los restaurantes (slow food), en donde el cliente puede pasar más tiempo con familia y amigos.
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