“Hipotequé mi casa y vendí mi auto para construir mi primer proyecto”

La oficina de Miguel Ángel Rischmöller es una casona que en pocos meses será un edificio corporativo en San Isidro. Allí también será la sede de su inmobiliaria que cumple casi una década.

¿Cómo un contador se mete en el negocio de la construcción?Me siento un autodidacta y me meto en cosas que no son mi tema. Las aprendo y me desarrollo en el campo.

¿No ha sido la primera vez que interviene en otros campos?No, porque cuando trabajaba en una firma extranjera me involucré en proyectos de implementación de sistemas, y cuando trabajaba en una corporación americana había quienes creían que yo era ingeniero, y yo les decía que no, que era contador.

¿Y cómo llega al sector de la construcción?Yo quería trabajar en este sector. Pero antes debí guardar los ahorros de mi vida para mi primer proyecto, porque este es un sector en que se necesita un capital muy fuerte. Hasta tuve que hipotecar mi casa y vender mi carro del año. Me tuve que comprar uno de segunda para seguir trabajando.

¿Dónde fue ese primer proyecto que construyó? Fue un proyecto pequeño de departamentos en Surco, hace nueve años. Incluso, yo era el que iba a comprar los materiales y los llevaba a la obra.

¿Y cuánto invirtió? En ese momento era una fortuna, cerca de US$ 250 mil.

¿Ganó? Sí ganamos. En verdad este es un sector muy noble. No ha habido proyecto en el que haya perdido.

¿Tuvo miedo al momento de invertir?Es natural, pero había que arriesgarse. Todo negocio tiene riesgo, no hay el negocio en el que uno pueda garantizar una ganancia.

Fuera del trabajo, ¿qué hace para relajarse? Me gusta viajar, salir de Lima. Me gusta mucho el mar, la naturaleza. Busco un lugar donde haya menos bulla. Ahora, me cuesta mucho desligarme del trabajo, incluso cuando salgo de vacaciones siempre estoy en contacto con la empresa. También practicaba deportes.

¿Qué deporte?Practicaba taekwondo desde que estaba en el colegio. Soy cinturón negro e incluso fui seleccionado nacional. Recuerdo mucho una competencia en Cuenca , Ecuador.

¿Ganaron o perdieron? Como equipo quedamos segundos, y en individual yo salí subcampeón.

¿Y el taekwondo le ha servido para la gerencia?Las artes marciales en general te forman y fortalecen los valores. Un valor crucial es la perseverancia, te da competitividad y disciplina. Las artes marciales me ayudaron para ser gerente.

¿En algún momento de su vida creyó que iba a hacer trece proyectos y que sea su empresa la que construya sus oficinas? No exactamente soñé con esto, pero yo siempre tuve grandes aspiraciones sobre mi futuro. Ahora, el deporte, como la vida, te obliga a ir alcanzando metas. En el taekwondo, uno va luchando por obtener un nuevo cinturón y en el quehacer diario uno busca cumplir objetivos. Uno en la vida va venciendo problemas y obstáculos. El deporte te acostumbra a ir consiguiendo logros.

Como gerente ¿ya obtuvo el cinturón negro? Creo que ya tengo esa cinta negra, y ahora nos toca seguir practicando para ser mejores.

TEXTUAL"El deporte te da seguridad y en la vida necesitas de ella para estar listo ante una caída, pero sobre todo para levantarte".

"Siempre mi vida fue una competencia y he querido sacarme el clavo por una u otra cosa. Siempre he querido ganar y lograr mis objetivos".

Miguel Ángel RischmöllerConstructora e Inmobiliaria Rischmöller

Estimado(a) lector(a)

En Gestión, valoramos profundamente la labor periodística que realizamos para mantenerlos informados. Por ello, les recordamos que no está permitido, reproducir, comercializar, distribuir, copiar total o parcialmente los contenidos que publicamos en nuestra web, sin autorizacion previa y expresa de Empresa Editora El Comercio S.A.

En su lugar, los invitamos a compartir el enlace de nuestras publicaciones, para que más personas puedan acceder a información veraz y de calidad directamente desde nuestra fuente oficial.

Asimismo, pueden suscribirse y disfrutar de todo el contenido exclusivo que elaboramos para Uds.

Gracias por ayudarnos a proteger y valorar este esfuerzo.