
Las crisis ponen a prueba la capacidad de un país para enfrentarlas con visión de largo plazo. La actual que enfrenta la economía mundial, encuentra al Perú en una posición ventajosa. Todo indica que el crecimiento continuará en los próximos años, pero principalmente por lo que se sembró en los años previos al gobierno de Ollanta Humala.Y esa preocupación no solo se da en el Perú, sino también en otros países de la región. El reciente Congreso de la Red Iberoamericana de Periodismo Económico (RIPE) en Santiago pusó de relieve la necesidad de no perder el paso en los logros obtenidos en los últimos años.Uno de los temas fue evitar que se caiga en la trampa de los países de ingresos medios, que estando en el camino de pasar al grupo de países desarrollados, quedan estancados en el nivel intermedio. El propio ministro de Economía, Luis Miguel Castilla, lo reconoció en la última reunión de la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe (Lacea) al señalar que "cuando un país llega a un nivel de ingreso luego de períodos largos de crecimiento económico hay el riego de que se estanque". Y la competencia por lograr ese salto se ha incrementado.Ricardo Lagos, ex presidente de Chile, destacó un informe de la OCDE, que a inicios de los noventa mencionaba que era pequeño el grupo de países que estaba en la categoría de naciones con ingresos convergentes hacia el primer mundo. Ahora el grupo es mayor, incluyendo a más de una nación africana. En el primer informe de la OCDE, el Perú estaba en el grupo de los que estaban batallando por estar en la categoría de ingresos convergentes. Ahora ya se encuentra en esa fase.Qué hacer para evitar la trampa de los ingresos medios. Lagos remarcó cuatro aspectos: revertir la baja competitividad y elevar la productividad, aumentar los niveles de educación, dejar de lado los mercados laborales inflexibles y diversificar las exportaciones. Todo ello no es una receta nueva, el propio Castilla también ha puesto énfasis en alguno de ellos la semana pasada. Y más de un país latinoamericano actualmente con ingresos medios lo sabe, pero a veces los gobiernos prefieren las soluciones mágicas para enfrentar estos problemas. Los partos sin dolor y la dilación de las decisiones con interminables mesas de diálogo, son las vías que en la práctica predominan. No es que el diálogo y el consenso deban estar ausentes, pero muchas veces son usados para justificar las indecisiones.José Piñera, quien también participó en el evento de RIPE, recordado creador de las AFP, no cree mucho en la trampa de los países de los ingresos medios. Más bien, enfatiza que lo que existe es la trampa de los políticos, que no se atreven a realizar las reformas que hacen faltan y llenan sus discursos de una retórica vacía. Es decir, de soluciones mágicas. En el Perú, el ministerio de Economía ha empezado a dar algunos pasos importantes, como el shock de gerencia pública, lo cual vislumbra una luz al final del túnel, tal como decíamos la semana pasada. Sin duda, uno de los retos que afronta un gobierno es la innovación al interior de la administración del Estado. Evitando soluciones pasajeras, como las compras secretas dado los pésimos resultados del pasado, y más bien realizando una tarea de rastrillo para eliminar las trabas burocráticas. Asimismo, asumiendo por ejemplo que la reforma de la educación no es una mejora tal solo de sueldos, sino principalmente de contenidos, de lo cual en el Perú se habla poco, pues significaría aceptar que lamentablemente no todos los maestros están en la capacidad de asumir esos retos. Nuevamente se busca una solución mágica. Los retos y acciones a tomar se conocen, ahora falta dejar la retórica y asumir los costos de las medidas.
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