
COLUMNARuss Koesterich,ESTRATEGA JEFE DE INVERSIONES DE BLACKROCK
LO QUE LOS MERCADOS financieros necesitan desesperadamente es otro acrónimo. Es una forma sarcástica de referirse a Canadá, Australia, Singapur, Suiza y Hong Kong, países que componen el CASSH.Definitivamente CASSH es un acrónimo al que es inevitable compararlo con los expuestos anteriormente, como el BRIC (Brasil, Rusia, India y China) o el PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Gracia y España). Pero la comparación deja mejor parado a CASSH.
Los países que conforman el CASSH salieron de la crisis financiera de manera saludable, no arrastran una deuda ni un posible precipicio fiscal como Europa o los Estados Unidos. Al mismo tiempo, los CASSH cuentan con economías avanzadas y mercados financieros con gran liquidez. Eso debería hacer que invertir en ellos sea menos riesgoso que hacerlo en los BRIC.
Los países del CASSH tienen empresas rentables que compiten a escala global. Canadá y Australia representan grandes apuestas sobre los precios de las materias primas, mientras que Singapur y Hong Kong son centros financieros mundiales. Suiza también apuesta a la banca, pese a que la nación también es hogar de grandes compañías farmacéuticas y productores de consumo básico. Los inversores deben ser conscientes de que las fluctuaciones en los tipos de cambio extranjeros pueden carcomer los retornos de inversión cuando son convertidos en dólares estadounidenses. Pero los riesgos cambiarios son 'equilibrados' para los países CASSH, y muy similares a los de otros mercados extranjeros.
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