
(Bloomberg) Miguel Abitbol gastó casi US$ 4,000 en equipos de televisión para mostrar los partidos de la Copa Mundial de fútbol en su bar y restaurante de Río de Janeiro. Ruega que haya suficiente electricidad para que funcionen.
La fecha de inicio en junio se acerca mientras el país se enfrenta a una sequía que redujo a niveles casi críticos el suministro de agua necesario para generar energía hidroeléctrica. Un apagón ocurrido en febrero dejó sin electricidad a 6 millones de personas.
Petróleo Brasileiro S.A., la compañía energética estatal, está comprando cantidades récord de gas natural licuado en el mercado de contado para hacer funcionar las centrales eléctricas a gas a su máxima capacidad y preservar las reservas de agua. La creciente competencia por ese combustible reduce el descuento de los precios latinoamericanos respecto de los de Asia, los más caros, al nivel más bajo desde setiembre.
Los precios de GNL en América del Sur podrían superar a los de Asia en los próximos meses en tanto Brasil acelera las importaciones y comienza el invierno en el hemisferio sur, según Bentek Energy LLC, consultora de la industria con sede en Denver. La economía más grande de América Latina suele cubrir el 70% de la demanda de energía con el suministro hidroeléctrico.
"Están haciendo funcionar las centrales a gas al máximo de su capacidad, haciendo tiempo para que las lluvias ayuden a llenar las represas de agua", dijo Javier Díaz, analista de Bentek. "Es una medida inteligente, de lo contrario sería un desastre que sufrieran cortes de energía durante la Copa Mundial".EN CORTO
Presión para el gas. Brasil probablemente acelere las compras de GNL el mes que viene para aumentar los niveles de sus existencias como precaución, señala Trevor Sikorski, de Energy Aspects. Se estima que una mayor demanda de gas de Argentina se producirá también en pleno Mundial.
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