La dinámica del mercado inmobiliario peruano ha cambiado en los últimos años. Factores como el incremento de las tasas de interés, los cambios políticos y el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura han obligado a las empresas del sector a replantear sus estrategias de inversión. En este escenario, Grupo Caldexa sostiene que la clave está en anticiparse a los ciclos económicos antes de que el mercado alcance su mayor valorización.
La empresa nació durante la pandemia, tras la experiencia de su fundador Moisés Calderón en el sector textil. Inicialmente desarrolló proyectos inmobiliarios en Lima, pero el cambio del contexto económico la llevó a replantear su estrategia. “Siempre estamos viendo cómo se mueve la economía para dar los primeros pasos y posicionar la marca”, explica Calderón.
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De Lima hacia Huaral antes del crecimiento del Megapuerto de Chancay
Tras analizar el desarrollo de grandes puertos internacionales, Grupo Caldexa identificó una oportunidad en el norte chico del país. La empresa decidió concentrar gran parte de sus inversiones en Huaral, considerando el impacto que tendría el Megapuerto de Chancay sobre la demanda futura de viviendas, comercio y servicios.
Actualmente, la compañía desarrolla habilitaciones urbanas con partidas registrales independientes, pistas, veredas y servicios básicos, buscando diferenciarse de otras ofertas. Según Calderón, esta propuesta responde a la necesidad de ofrecer mayor seguridad jurídica a las familias que buscan construir patrimonio mediante la compra de terrenos. “Queremos entregar un lote similar a cualquier urbanización de Lima, con todos los documentos en regla. Nuestro objetivo no es únicamente desarrollar proyectos; buscamos que más familias puedan construir patrimonio con seguridad”, añade Calderón.
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Diversificación para acompañar el crecimiento urbano
La estrategia de la empresa no termina en la venta de lotes. Grupo Caldexa ya adquirió más de 360 hectáreas en Huaral para desarrollar futuras etapas del negocio, que incluyen condominios, terrenos industriales, proyectos comerciales y un centro comercial orientado a cubrir la demanda que generará el crecimiento económico de la zona. Paralelamente, la empresa vuelve a fortalecer su presencia en Lima con seis proyectos multifamiliares en distintos distritos.
El crecimiento también ha estado acompañado por una mayor incorporación de tecnología. La empresa desarrolla sistemas propios para monitorear indicadores, centralizar información y facilitar la toma de decisiones mediante paneles de control. Calderón sostiene que combinar la experiencia del equipo con nuevas herramientas digitales permite reaccionar con mayor rapidez frente a los cambios del mercado. “La tecnología nos ayuda a tomar mejores decisiones y adaptarnos rápidamente cuando cambia la economía”, afirma.
Como siguiente etapa, Grupo Caldexa proyecta consolidar un ecosistema de negocios vinculados al desarrollo urbano, apostando por proyectos residenciales, industriales y comerciales que acompañen la expansión del norte chico, sin dejar de fortalecer su participación en el mercado inmobiliario de Lima. Para Moisés Calderón, esta visión va más allá del crecimiento empresarial: “Queremos contribuir al desarrollo de ciudades mejor planificadas y a que más familias construyan patrimonio a largo plazo”.


