
La congestión en los puertos asiáticos de Shanghái y Ningbo viene generando retrasos y modificaciones en los itinerarios marítimos, así como y un comportamiento diferenciado de las tarifas spot según las rutas, advirtió el instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Lima (Idexcam).
“Ello representa un desafío para las empresas peruanas que mantienen operaciones comerciales con China y otros mercados de la región, especialmente para aquellas que movilizan productos perecibles”, manifestó Óscar Quiñones, jefe del Idexcam de la CCL.
Según los reportes internacionales, los puertos de Shanghái y Ningbo vienen registrando esperas para atraque de hasta dos semanas, luego de una sucesión de fenómenos climáticos, lo que genera un escenario complicado para el transporte marítimo en octubre.
“Estas demoras pueden trasladarse a las siguientes recaladas de los servicios marítimos y extender significativamente los tiempos previstos de llegada”, manifestó.
Asimismo, la baja confiabilidad de los servicios marítimos implica que una parte importante de los buques no cumpla con las fechas previstas de llegada. En el caso de Shanghái solo el 21% de los servicios cumple su itinerario, mientras Ningbo se ubica en un 34%. A nivel global, en agosto menos del 50% de los buques cumplió según lo programado, y los que llegaron fuera de la programación registraron retrasos promedios de 6.8 días.
Impacto en las operaciones peruanas
Para el Idexcam esta situación es sumamente preocupante para el Perú debido al peso que tiene China en el comercio exterior. Durante 2025, las exportaciones peruanas hacia ese mercado alcanzaron US$33 455 millones, mientras que las importaciones provenientes de China sumaron US$17 847 millones.
En el caso del sector agroexportador, las operaciones requieren especial atención debido a que productos como paltas, arándanos y uvas, productos que, al ser perecibles, no pueden soportar esperas prolongadas en los puertos. Entre enero y julio de este año, las exportaciones peruanas del sector agro no tradicional hacia China alcanzaron US$185 millones.
En ese sentido, Óscar Quiñones explicó que una ampliación de los tiempos de tránsito o una demora prolongada en el desembarque puede reducir el periodo de comercialización de estos productos y afectar su condición al momento de llegar al mercado de destino. El impacto, sin embargo, dependerá del producto, la ruta, las condiciones de embarque y la duración efectiva de las demoras.

Empresas deben monitorear itinerarios
Ante este escenario, el Idexcam recomendó a los operadores peruanos realizar un seguimiento permanente de las fechas de zarpe y llegada, modificaciones de itinerarios, disponibilidad de espacios y equipos, tiempos efectivos de tránsito y evolución de los fletes en las rutas que utilizan.
Para los importadores, señaló que una menor confiabilidad de los servicios puede dificultar la planificación de inventarios, entregas y operaciones logísticas. En tanto, para los exportadores de productos perecibles, resulta particularmente importante anticipar posibles retrasos y evaluar su impacto sobre la cadena de frío y la ventana comercial disponible.
Cabe precisar que las tarifas spot reportadas para las rutas desde Asia hacia Estados Unidos y Europa no pueden trasladarse directamente a las operaciones Perú-Asia, debido a que los costos dependen de las condiciones específicas de cada ruta.
“En las próximas semanas, será clave seguir la evolución de la congestión en los principales puertos asiáticos, los cambios en los itinerarios y recaladas, los tiempos reales de tránsito y la disponibilidad de espacios, a fin de que las empresas peruanas puedan anticipar eventuales impactos sobre sus operaciones de comercio exterior”, anotó Óscar Quiñones.






