
Bancos y fintech tendrán que adecuar sus sistemas a un mismo conjunto de estándares técnicos para intercambiar información financiera bajo el esquema de finanzas abiertas (Open Finance).
La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) pre publicó un segundo bloque normativo que plantea reglas comunes de interoperabilidad, seguridad y continuidad operativa para evitar que cada entidad establezca sus propias condiciones para compartir los datos de sus clientes bajo el esquema de finanzas abiertas.
A diferencia de la primera entrega, enfocada en los roles de los participantes y los derechos de los usuarios, esta propuesta establece las condiciones que deberán cumplir los sistemas que permitan conectar a las entidades proveedoras de datos con aquellas que los reciben, dijo Darío Bregante, asociado senior de Cuatrecasas.
Según el especialista, la SBS está definiendo un idioma común para todo el ecosistema, la propuesta contempla estándares para las interfaces de programación de aplicaciones (API), que permiten la comunicación entre sistemas, así como requisitos de seguridad.
“La propuesta recoge prácticas internacionales y busca establecer una base tecnológica común para hacer viable el modelo en el mercado peruano. Todas las empresas van a tener que cumplir con este estándar mínimo”, señala Bregante.
Sin barreras adicionales
El proyecto también establece que las entidades proveedoras no podrán imponer condiciones adicionales a las especificaciones técnicas aplicables ni exigir acuerdos bilaterales como requisito para suministrar la información comprendida en el sistema.
Luis Ernesto Marín, socio del área corporativa de Ontier, comentó que, por reciprocidad, los participantes deberán ajustarse a las reglas comunes. La finalidad es que las condiciones de acceso no dependan de acuerdos particulares con cada entidad, puntualizó.
Esto no significa que cualquier servicio de intercambio de datos quede automáticamente incorporado al sistema, dijo. Marín precisa que las API que los bancos ofrezcan por fuera del esquema regulado no reemplazan las interfaces previstas en la normativa de finanzas abiertas.
Salvaguardas
La propuesta también incorpora salvaguardas para el usuario, pues las entidades no podrán solicitar mecanismos que obliguen a entregar a terceros las claves bancarias u otras credenciales asignadas por la entidad que administra los datos.
Tampoco podrán simular la interacción del cliente con los canales digitales de esa institución.
La autenticación se realizará mediante los mecanismos de seguridad de cada entidad, sin transferir las credenciales al receptor de los datos, explicó Bregante. Añadió que la infraestructura común facilitará el intercambio autorizado de información, pero no implicará centralizar los datos financieros personales en una plataforma compartida.
Calidad de datos
Otro requisito de la SBS es que la información compartida mantenga niveles de exactitud, completitud, actualización y disponibilidad no inferiores a los que la entidad ofrece a sus clientes mediante canales digitales comparables.
La regla busca evitar que los usuarios reciban información incompleta o desactualizada cuando autoricen su uso por otro participante, indicó Marín.
Asimismo, la SBS plantea que la infraestructura común deberá garantizar la continuidad del servicio, la recuperación de datos, los respaldos y las pruebas periódicas. Los mantenimientos programados deberán avisarse con cinco días hábiles de anticipación, salvo urgencias por vulnerabilidades, amenazas o incidentes.
Aunque estas disposiciones tienen un componente técnico, ambos especialistas consideran que repercutirán en la experiencia del usuario.

Costo de ingresar al sistema será un filtro
La adopción de estándares comunes no elimina, sin embargo, el costo de adecuación.
Marín advierte que desarrollar la infraestructura necesaria representa una inversión considerable y que cada entidad tendrá que evaluar los beneficios de participar frente a los recursos que deberá destinar para cumplir con las exigencias.
Bregante coincide en que las empresas parten de distintos niveles de madurez tecnológica, por lo que la adaptación puede representar un reto desigual.
No obstante, considera que las reglas comunes pueden facilitar la entrada de nuevos participantes y promover una mayor competencia por captar clientes mediante productos y servicios más adecuados a sus necesidades.

Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.






