
Brasil está próximo a definir si Flavio Bolsonaro termina por acentuar el mapa político sudamericano inclinado hacia la derecha, en un contexto donde Perú, Argentina, Colombia y Chile han optado por partidos de dicho tinte.
No obstante, desde AFP revelan que los nuevos sondeos indican que muchos votantes empiezan a perder la paciencia con estos gobiernos elegidos bajo promesas de frenar la delincuencia, reactivar economías y fortalecer la relación con Donald Trump (Estados Unidos).
Las razones
Por ejemplo, Keiko Fujimori y Abelardo de la Espriella (Colombia) son los que recientemente han perdido popularidad —este último pese a su discurso duro y apoyo al porte de armas—.
Chile votó al más conservador de las últimas tres décadas —José Antonio Kast— con el fin de erradicar al crimen organizado, mas su validación popular se desplomó al 30%, según la encuesta Cadem más reciente. Es su nivel más bajo desde que inició su cargo en marzo de este 2026.
Michael Shifter, investigador senior del centro de estudios The Inter-American Dialogue, sostiene que estos gobiernos “generaron expectativas que probablemente no eran realistas”.
“La gente quiere resultados rápidos, lo que es imposible obtener”, menciona.
A su criterio, el rechazo no se relaciona con la ideología política. “No estoy seguro de que fuese distinto si se tratara de gobiernos de izquierda”, reflexiona.

En Bolivia se repite un patrón similar, debido a la impaciencia a pesar de sacarse al Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales, que por casi dos décadas sumió al país en una crisis económica.
Rodrigo Paz fue elegido como opción moderada y cercana al empresariado altiplánico, pero las protestas también caracterizan su gestión. Se le culpa de no poner fin a la escasez de combustibles.
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Bukele, la excepción
La mano dura de Nayib Bukele contra el crimen organizado en El Salvador lo coloca con un 83% de aprobación, de acuerdo con la encuesta AmericasBarometer.
“El Salvador de Bukele sigue siendo un experimento decisivo: un Estado que cambió libertades por seguridad y que, según estas mediciones, logró mayor seguridad”, señala el informe Pulse of Democracy 2026.
Shifter concluye que el plan Bukele contra las pandillas no podría replicarse en las redes internacionales que operan en América Latina. “Es realmente único en su grupo. Es la excepción”, anota.
Con información de AFP.






