
En el último índice, la calificación del Perú en la evaluación sobre la libertad económica prácticamente se mantuvo respecto al 2019, lo que hizo que con el puntaje obtenido el país retrocediera seis posiciones en el ranking mundial medido por The Heritage Foundation.
El Índice de Libertad Económica del 2020 mostró que el Perú tuvo una calificación de 67.9, que es apenas 0.1 mayor a los 67.8 puntos del año anterior. De esta manera, bajó al puesto 51, cuando en el 2019 ocupaba la posición 45.
“Perú ocupa el octavo lugar entre 32 países en la región de las Américas, y su puntaje general está muy por encima de los promedios regionales y mundiales”, destacó la fundación que elabora el ranking, que añadió que la economía peruana ha estado en los niveles superiores de la categoría moderadamente libre durante más de una década.
Baja en indicadores
La calificación de libertad económica se realiza con la evaluación de cuatro grandes grupos que miden 12 indicadores en total. De estos, el Perú cayó en cuatro de ellos (ver tabla).
La mayor debilidad de Perú estuvo en el grupo del respeto a la ley o al estado de derecho, en el que retrocede en dos de los tres indicadores: derecho de la propiedad y eficacia de la justicia. Es en este último donde está el principal problema, pues en la evaluación se señala que el Poder Judicial es lento para escuchar casos y emitir decisiones, y es percibido como una de las instituciones más corruptas del país.
“La corrupción es generalizada, particularmente en las contrataciones públicas, erosiona la fe en las instituciones peruanas y daña el clima de inversión generalmente positivo del país”, refiere el informe de The Heritage Foundation.
Reforma laboral es un tema pendiente para el Estado
El Índice de Libertad Económica mostró que el otro grupo donde hubo un retroceso en las calificaciones del Perú fue en el de eficiencia regulatoria, en el que el indicador de libertad comercial bajó a 67.1 puntos y la libertad laboral lo hizo a 62.9 puntos.
Sobre este último punto, el informe destacó que el Gobierno ha propuesto legislación para reducir los altos costos laborales no salariales, pero la reforma avanza a un ritmo muy lento. A ello se suma que el número de nuevos participantes en el mercado laboral excede el número de empleos disponibles, pese a que la tasa general de desempleo es baja.
Asimismo, a pesar de que se bajó la calificación de la libertad comercial, The Heritage Foundation refirió que el Perú continúa reduciendo las regulaciones que impiden la formación de empresas como, por ejemplo, al acortar el tiempo que lleva obtener una licencia municipal y una inspección técnica de seguridad de los edificios. Pero este avance también es lento.
La mejor calificación del país es en el indicador de fortaleza fiscal, especialmente porque el gasto gubernamental ha ascendido al 21.3% del PBI del país en los últimos tres años, y los déficits presupuestarios han promediado el 2.4% del PBI. Además, la deuda pública es equivalente al 26.8% del PBI.
LAS CLAVES
- Sin variación. Las calificaciones de libertad de inversión y financiera se mantuvieron iguales.
- Burocracia. Las deficiencias burocráticas continúan obstaculizando el crecimiento de la inversión.
- Comercio. The Heritage Foundation afirmó que hay numerosas barreras no arancelarias que suben el costo del comercio.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/FOYM65RIIVHXND6F37EX53DH3A.jpg)






