Un reciente estudio del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES) muestra que existen tres factores de constante discriminación en el mercado laboral de Lima: el género, la belleza y el origen de los apellidos.

Así, una persona considerada más bella o simpática tiene opción a recibir un salario 17% mayor a aquella que no lo es. La investigación analizó cinco mil currículos enviados en 19 semanas. En el caso de los candidatos blancos, la brecha más acentuada se da en los empleos profesionales, para los cuales los hombres reciben 50% más llamadas que las mujeres.

Otro dato del CIES, sin embargo, señala que para los empleos técnicos, tanto los postulantes andinos como blancos obtuvieron la misma tasa de respuesta, esto sugiere que no existe una brecha racial para esta categoría de empleo.

"La teoría económica nos dice que si dos candidatos a un puesto laboral cumplen con los requisitos del puesto y no hay ninguna preferencia personal por parte del reclutador, ambos deberían ser llamados para la siguiente etapa del . Sin embargo, en la realidad esto no ocurre", precisa el documento.

El trabajo indica que esta discriminación por apariencia física sucede no solo en los empleos donde hay un contacto directo con el cliente, sino también en aquellos empleos de oficina.

Los detalles de esta investigación serán presentados durante el , "Economía Global, Crecimiento e industrias extractivas", que se inicia este martes 20 en El Pardo Hotel de Miraflores.