
El Ministerio de Exteriores de Rusia anunció este jueves la visita del canciller de Perú, Carlos Espá, a la capital rusa y su encuentro con el homólogo ruso, Serguéi Lavrov, previsto para el próximo lunes, tras 14 años sin viajes oficiales a Moscú de jefes de la diplomacia peruanos.
“Los ministros de Exteriores de nuestros países estudiarán formas de intensificar el diálogo político, los mecanismos de cooperación, el comercio, los proyectos conjuntos en el ámbito material, la mejora del marco jurídico, así como otras cuestiones urgentes”, informó la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova.
En su sitio web, el Ministerio añadió que, entre otros temas en la agenda, estarán los proyectos conjuntos en el uso pacífico de la energía nuclear.

“Serán analizadas las formas de aumentar el comercio y la inversión mutuos, proyectos conjuntos en el uso pacífico de la energía nuclear, la investigación agrícola y acelerar el trabajo en acuerdos bilaterales en diversas áreas”, indica el comunicado publicado en el sitio web del Ministerio de Exteriores ruso.
Se trata de la primera visita oficial de un canciller peruano a Moscú desde 2012. Las relaciones diplomáticas se complicaron después del comienzo de la guerra en Ucrania, aunque se mantuvo la cooperación económica.
En mayo, Lima denunció el reclutamiento de ciudadanos peruanos por parte de Moscú para participar en los combates como mercenarios del lado ruso.

En ese momento, la Fiscalía peruana inició una investigación por posible trata de personas tras recibir cientos de denuncias de personas que perdieron a sus familiares después de que estos recibieran ofertas de trabajo en Rusia.
Este lunes, Espá estimó que organizaciones criminales llevaron a Rusia mediante “engaños y falsas promesas” a muchos de los aproximadamente 450 peruanos enrolados para combatir en la guerra de Ucrania.
En respuesta a una pregunta de EFE durante una comparecencia con su homólogo portugués, Espá vinculó su próximo viaje a Moscú con la preocupación de su Gobierno por estos ciudadanos y la necesidad de esclarecer su paradero y gestionar la repatriación de los fallecidos.






