
India y la Unión Europea (UE) cerraron un acuerdo de libre comercio calificado de “histórico” y lo anunciarán oficialmente el martes, informó el lunes un alto cargo del Ministerio de Comercio indio.
“Las negociaciones entre los responsables han concluido y ambas partes están preparadas para anunciar el cierre de las conversaciones sobre el tratado de libre comercio el 27 de enero”, declaró a AFP el secretario del ministerio, Rajesh Agrawal.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y su homóloga al frente de la Comisión, Ursula von der Leyen, se reunirán el martes en Nueva Delhi con el primer ministro Narendra Modi, coincidiendo con la 16ª cumbre UE-India.
Ambas partes llevan más de veinte años negociando este acuerdo comercial, cuya conclusión se ha visto acelerada por la guerra de aranceles emprendida por el presidente estadounidense Donald Trump y por la competencia china.
India, que debe convertirse en la cuarta economía del mundo este año, y la UE intercambiaron en 2024 mercancías por valor de 120,000 millones de euros (US$ 142,00 millones, un aumento de casi el 90% en diez años) y servicios por 60,000 millones de euros (US$ 71,000 millones), según estadísticas europeas.
Claves sobre el acuerdo
Bautizado por los negociadores como “la madre de todos los acuerdos”, el pacto marcaría el fin del proteccionismo indio y busca reducir la dependencia estratégica de ambos bloques respecto a China. En el caso europeo, refleja además la aspiración de buscar nuevos socios y prometedores mercados en medio del caos geopolítico de la segunda Administración (del presidente estadounidense Donald) Trump.
Estas son las claves principales del acuerdo que sellarán la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro indio, Narendra Modi:
Los tres pilares
Para evitar que las diferencias técnicas hicieran descarrilar todo el proceso, los negociadores dividieron el pacto en tres tratados independientes pero vinculados políticamente, explico a EFE una fuente próxima a las negociaciones.
El núcleo duro es el Tratado de Libre Comercio (TLC), que elimina aranceles en el 90% de los productos; un segundo acuerdo de Protección de Inversiones para dar seguridad a las empresas; y un tercero sobre Indicaciones Geográficas (IG) para proteger productos con denominación de origen como el champán, el queso feta, el té Darjeeling o el arroz basmati.
El muro de los autos y el vino
El acuerdo contempla reducir los aranceles del 110% actual a un entorno del 40% inmediato para vehículos de lujo, con una bajada progresiva al 10% en los próximos años.
Bruselas también lograría ventajas en maquinaria industrial, aeronáutica, química y vinos, donde se aplicaría una rebaja gradual. A cambio, la UE abre sus puertas al textil indio.
Sin embargo, para cerrar el pacto se han excluido los productos agrícolas sensibles como lácteos y cereales.
El objetivo de los 100,000 millones
Bruselas aspira a que este marco fomente inversiones por valor de 100,000 millones de euros en la India durante los próximos 15 años, con el objetivo de triplicar la presencia de empresas europeas.
El escollo principal es el mecanismo de resolución de disputas (ISDS), en las negociaciones se ha propuesto un sistema híbrido que protege a los inversores europeos frente a expropiaciones, pero garantiza el derecho a regular del Estado indio en temas de interés público para evitar demandas abusivas.
Visados para el talento digital
Para la India, la prioridad era la movilidad. Se firmará un Memorando de Entendimiento específico para facilitar la migración legal de talento. Esto crearía “vías rápidas” burocráticas para estudiantes, investigadores y trabajadores de alta cualificación tecnológica, ayudando a cubrir el déficit de ingenieros en Europa.
En sentido inverso, se ha pactado un marco de “interoperabilidad” que permite a las empresas europeas procesar datos en la India sin violar las estrictas normas de privacidad de la UE.
La solución al impuesto verde
El mayor obstáculo técnico, el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la UE que penaliza al acero indio. Para esto la UE se compromete a apoyar la descarbonización industrial de la India mediante tecnología de hidrógeno verde y a reconocer los sistemas locales de créditos de carbono para evitar una doble imposición a las empresas indias.
El corredor frente a China
La cumbre servirá para reactivar el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC), la gran alternativa occidental a la Ruta de la Seda china. Aunque las obras están ralentizadas por la guerra en Gaza, Bruselas y Nueva Delhi reafirmarán su compromiso político para acelerar las conexiones portuarias y ferroviarias que unirán ambos continentes.
Geopolítica y defensa
El pacto comercial viene acompañado de un Acuerdo de Seguridad y Defensa, que incluye cooperación en ciberseguridad y ejercicios navales conjuntos, elevando a la UE a socio estratégico de primer nivel para la India.
Este permitirá, por primera vez, el intercambio de información clasificada entre Bruselas y Nueva Delhi, lo que equipara a la India con socios como Japón e incluye cooperación en ciberseguridad, protección de infraestructuras críticas marítimas y ejercicios navales conjuntos en el Indopacífico.
Elaborado con información de AFP y EFE








