
Carlos Slim aceleró en octubre la venta de acciones de dos petroleras estadounidenses, aprovechando el repunte de los precios del crudo mientras las tensiones relacionadas con Irán elevan el valor de sus inversiones.
El multimillonario mexicano ha recaudado más de US$ 1,150 millones este año con la venta de acciones de PBF Energy Inc. y Talos Energy Inc., aunque el valor de las participaciones que aún conserva es aproximadamente el mismo que a comienzos de año.
Slim, de 86 años, es la persona más rica de América Latina, con una fortuna de unos US$ 124,000 millones, según el índice de multimillonarios de Bloomberg. Gran parte de su fortuna está concentrada en el gigante de las telecomunicaciones América Móvil SAB de CV, pero sus inversiones petroleras se han convertido en una importante fuente de ingresos para el magnate.
Slim ha recaudado unos US$ 820 millones con ventas de acciones de PBF realizadas durante más de 100 jornadas bursátiles este año. Los títulos de la compañía se han disparado más de 170% hasta alcanzar un máximo histórico este mes, lo que le ha permitido vender a precios cada vez más altos.
Sus ventas de Talos se aceleraron en octubre, mientras las renovadas tensiones en Medio Oriente llevaron los precios del petróleo cerca de un máximo de cinco meses. Slim vendió US$ 252 millones en acciones de la compañía este mes, lo que representa casi el 75% de lo recaudado con Talos este año. La acción alcanzó este mes un máximo de más de tres años.
Arturo Elías Ayub, yerno y portavoz de Carlos Slim, declinó hacer comentarios. En abril dijo a Bloomberg que “era un buen momento para vender a un buen precio”. Las acciones de ambas compañías no han hecho más que subir desde entonces.
Las ventas se realizaron a través del vehículo de inversión de la familia Slim, Control Empresarial de Capitales, del que son copropietarios el empresario y sus seis hijos.

Slim compró por primera vez acciones de PBF en 2019 y tomó una participación en Talos cuatro años después, cuando sus operaciones en México enfrentaban presiones regulatorias. Otra de las empresas de Slim, Grupo Carso, también invirtió en Talos y compró casi la mitad de su unidad mexicana. Aprovechó la caída del mercado en 2024 para comprar acciones de ambas compañías.
Slim comenzó el año con alrededor de una cuarta parte tanto de PBF como de Talos, después de acumular acciones antes del alza de los precios del petróleo. Desde entonces, sus participaciones se han reducido a alrededor del 11% de PBF y el 13% de Talos.
Pese a haber reducido sus participaciones aproximadamente a la mitad, las inversiones de Slim tienen un valor combinado de US$ 1,400 millones, prácticamente el mismo que a comienzos de año.






