La tragedia de los (sinsentidos) comunes

Carlos E. ParedesDirector de Intelfin y Profesor de Economía de la USMP.

1. "La tragedia de los comunes" es el título del famoso artículo publicado por Garrett Hardin en 1968. En él se explica cómo la acción racional e independiente de los individuos, motivados solo por el interés personal, termina por destruir un recurso compartido (el recurso común), lo cual perjudica a todos. El ejemplo popularizado de Hardin es el de un pastizal de acceso irrestricto, donde unos pastores traen a pastar sus vacas y al darse cuenta de que pueden mejorar su situación con más vacas, las traen, pero como todos se ven motivados a hacer lo mismo, sobreexplotan el pastizal y, al terminar con él, mueren las vacas.

2. En forma contraria a lo sugerido por Adam Smith dos siglos antes, Hardin demuestra que en el caso del acceso libre al recurso común, la acción individual y egoísta no produce un resultado socialmente deseable. La "falla del mercado" se explica por la existencia de externalidades negativas (mi actividad perjudica a otros, sin que estos sean compensados por ella) y por derechos de propiedad pobremente definidos. No es sorprendente, entonces, que la solución pase por restringir el acceso a los recursos comunes, ya sea mediante una regulación adecuada o transformándolos en propiedad privada (suponiendo que los propietarios privados maximizarán sus beneficios a largo plazo y, por lo tanto, preservarán el recurso).

3. La relevancia en el mundo real del problema planteado por Hardin es enorme: la sobreexplotación de los océanos ha llevado a la depredación de las pesquerías y en muchos países, incluyendo el Perú, el problema se ha enfrentado asignando derechos de propiedad sobre el recurso (cuotas individuales de pesca). Otro ejemplo es el del calentamiento global causado por el abuso de la atmósfera (emisiones excesivas de carbono), y los diversos esfuerzos de regulación supranacional que han conducido a la creación de los mercados de carbono.

4. Sin embargo, la lectura rápida de Hardin puede llevar y de hecho ha llevado a sobresimplificaciones e, incluso, a recomendaciones pintorescas. Es cierto que en muchos casos, la solución a la problemática de la sobreexplotación de los recursos comunes pasa por la asignación de derechos de propiedad o, cuando es institucionalmente posible, por tratar de cobrar por las externalidades generadas. Sin embargo, esto no es siempre factible. De hecho, Hardin se centró en el problema de la sobrepoblación mundial y cómo los humanos podríamos sobrepasar la capacidad de carga del planeta (el recurso común). El autor nos enfrenta a la noción de que la sostenibilidad de los recursos requiere restringir incrementalmente algunos derechos o libertades (en el límite, el derecho a la reproducción) y nos obliga a pensar en los arreglos institucionales que permitan que los individuos nos sujetemos a las restricciones (regulaciones) que la sociedad debe imponer para asegurar la sobrevivencia.

5. La asignación de derechos de propiedad puede ser parte de la solución, pero no es toda. En la mayor parte de los casos, la regulación, la coordinación y/o la supervisión gubernamental son complementos necesarios. La importancia de la dimensión institucional del problema queda resaltada por el colapso de las negociaciones mundiales sobre el carbono o por la inefectividad de cuotas individuales de pesca cuando el Estado no supervisa su cabal cumplimiento (ya que en su ausencia se vulnera el derecho de propiedad). Claramente, no entender la dimensión institucional de la contribución de Hardin nos puede llevar a "la tragedia de los sinsentidos comunes".

Estimado(a) lector(a)

En Gestión, valoramos profundamente la labor periodística que realizamos para mantenerlos informados. Por ello, les recordamos que no está permitido, reproducir, comercializar, distribuir, copiar total o parcialmente los contenidos que publicamos en nuestra web, sin autorizacion previa y expresa de Empresa Editora El Comercio S.A.

En su lugar, los invitamos a compartir el enlace de nuestras publicaciones, para que más personas puedan acceder a información veraz y de calidad directamente desde nuestra fuente oficial.

Asimismo, pueden suscribirse y disfrutar de todo el contenido exclusivo que elaboramos para Uds.

Gracias por ayudarnos a proteger y valorar este esfuerzo.