
OpiniónEduardo Ferreyros – Küppers Gerente General de COMEXPERÚ
E l Régimen de Percepciones de la Sunat, de manera simplificada, consiste en cobrar 2% más de IGV (es decir, 20%), a los consumidores que adquieran un producto del padrón de bienes afectos, por encima de un monto específico fijado por la Sunat. ¿Qué quiere decir esto? Que si vas a renovar el piso de tu casa, que te costará más de S/. 1,500, pagarás 20% de IGV. Lo mismo, te cobrarán 20% de IGV si compras más de S/. 100 en cerveza. Para recuperar ese 2% que te han cobrado de más, debes realizar un trámite en la Sunat. Obviamente, muchos no lo saben y otros, deciden evitar la maraña burocrática para recuperar ese 2%. Ese dinero, que nadie reclama, se queda en la Sunat, aunque no le corresponde.
¿Que busca la Sunat al imponer este régimen? Combatir la informalidad, cobrando de manera "adelantada" parte del IGV. Ello porque la Sunat asume que si compras "tanto" es porque después saldrás a revenderlo. ¿Qué está logrando la Sunat con esto?, que los consumidores dejen de ir a comprar donde estas empresas formales que han tenido la desdicha de haber sido nombrados agentes de percepción y vayan a su competencia formal no designada o, peor aún, al mercado informal. La realidad es que las ventas informales aumentan y las formales caen.
El trabajo de la Sunat es recaudar, y el trabajo de las empresas es vender, no hacerle la tarea al otro. Si la Sunat necesita que los privados recauden por ellos o identifiquen la informalidad, que les paguen por ello. Pero en lugar de compensar a los privados por este servicio "extra" que le brindan, los obliga por ley y los sanciona si no lo hacen. Resultado, los grandes mayoristas, los retailers, tienen que invertir cientos de miles de dólares en adecuar sus sistemas informáticos.
El efecto es que las empresas designadas agentes de percepción nos cobran un 2% extra, a veces sin que nos demos cuenta, e invierten, contratan y se distraen de su trabajo para recaudar para la Sunat y, sin embargo, pierden ventas, porque los consumidores preferirán ir donde no le cobran un 20% de IGV sino un 18%, o peor aún, irse al mercado informal donde no le cobran nada.
Regresando al sector construcción, en el Perú, más del 60% es autoconstrucción, consumidores que van directamente a comprar sus materiales. A todos ellos los están llevando a comprar al sector informal. Este régimen, que fue transitorio, no solo se está convirtiendo en permanente, sino que aparentemente cada vez se extenderá más y más. ¿Está la Sunat privatizando la recaudación sin pagar por ese servicio? ¿Está la Sunat subiendo el IGV de 18% a 20% cuando ya es hora de bajar ese 18% progresivamente?
Es momento de revisar este régimen, puesto que es una herramienta que no cumple el objetivo planteado de detectar la informalidad, sino que más bien desvía las compras del negocio formal hacia los informales. Mientras el MEF y el CNC en su Agenda de Competitividad, y Produce en su Plan de Diversificación Productiva, buscan eliminar barreras, generar confianza, mejorar la competitividad y reducir las cargas, la Sunat boicotea estos objetivos, entre otras cosas, con este régimen perverso de la percepciones.
Comencemos a reducir significativamente los productos sujetos al Régimen de Percepciones, en particular aquellos que por estar en el sistema vienen generando la caída de las ventas en las empresas formales. Sí, las ventas están cayendo y esto no es una percepción, es una realidad.
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