Un manifestante se envuelve con una bandera francesa frente a la oficina de turismo en llamas durante una protesta contra el aumento del costo de vida y en solidaridad con las quejas de los estudiantes en Lyon, Francia, el sábado 17 de octubre de 2026. (Foto AP/Laurent Cipriani)
Un manifestante se envuelve con una bandera francesa frente a la oficina de turismo en llamas durante una protesta contra el aumento del costo de vida y en solidaridad con las quejas de los estudiantes en Lyon, Francia, el sábado 17 de octubre de 2026. (Foto AP/Laurent Cipriani)

El aumento de los costos del combustible, el descontento con el estado de las escuelas, el deterioro de los servicios públicos y una crisis de vivienda están alimentando un otoño de protestas en Europa.

Multitudes han protestado durante semanas en grandes ciudades, y algunas manifestaciones han estado marcadas por detenciones, saqueos, heridos y violencia en Francia, Italia y Albania. En España y Portugal, han surgido campamentos de tiendas de campaña para protestar contra lo caro que está la vivienda.

Los jóvenes europeos están experimentando “una fuerte sensación de incertidumbre y una falta de control”, afirmó María Silvestre, profesora de sociología de la Universidad de Deusto, en España. “Y cuando convergen situaciones concretas, de repente se enciende una chispa que es capaz de canalizar ese descontento y de empujar a la gente a la calle”.

Las ciudades se han convertido en campos de batalla a medida que varias de las principales economías de la Unión Europea, entre ellas Francia, Italia y España, se acercan a elecciones decisivas, en un momento en que los partidos de ultraderecha han logrado avances electorales en Alemania y podrían hacerlo en otros lugares.

Esto ocurre también cuando Europa afronta un momento crítico en su apoyo a Ucrania, con el presidente estadounidense Donald Trump haciendo acercamientos al presidente ruso Vladímir Putin incluso al tiempo que se culpa a Rusia de ataques incendiarios, hackeos y otros actos de sabotaje cada vez más frecuentes en países de la OTAN.

Políticos de derecha han aprovechado el caos. Aunque las protestas en Francia han parecido de base amplia, Trump consideró a los inmigrantes responsables de la destrucción y escribió el lunes en su plataforma Truth Social: “Los migrantes se han apoderado de Francia. ¡Deben CERRAR LAS FRONTERAS, RÁPIDO!”.

Muchas de las protestas han sido impulsadas por jóvenes frustrados. Otros actores, incluidos agitadores vestidos de negro y enmascarados, han fomentado la violencia, pero las autoridades y la policía francesas no han culpado a los inmigrantes.

Un vistazo a lo que está impulsando el malestar:

Estudiantes denuncian disminución de recursos educativos

En Francia, que tiene una tradición centenaria de protesta popular, estudiantes de secundaria han organizado bloqueos y manifestaciones durante más de tres semanas, exigiendo más recursos para escuelas que califican de faltas de personal y deterioradas, especialmente en barrios de menores ingresos.

Las protestas se ampliaron después, cuando el sindicato francés CGT y otros activistas se sumaron a los estudiantes, que hacían una pausa por las vacaciones de otoño. El movimiento ahora incluye demandas por el aumento del costo de vida y por los servicios públicos.

Pese a que cientos de miles de personas marcharon pacíficamente, los disturbios del fin de semana llevaron a 2,400 detenciones y graves altercados en partes de Francia, incluidos saqueos en París, Marsella, Lyon y Burdeos. En Limoges, las llamas envolvieron el ayuntamiento del siglo XIX y casi destruyeron el edificio. Algunas escuelas fueron incendiadas. Estudiantes y alborotadores lanzaron bombas incendiarias y las fuerzas del orden respondieron con gas lacrimógeno, por lo que cientos de personas resultaron heridas.

El presidente francés Emmanuel Macron condenó la violencia del sábado y acusó a activistas de extrema izquierda de intentar fomentar el caos atacando edificios y a la policía.

Manifestantes llegan a la Place de Clichy, punto final del recorrido aprobado por la Prefectura de Policía de París, durante una protesta en París, Francia, el sábado 17 de octubre de 2026. Fotógrafo: Wayan Barre/Bloomberg
Manifestantes llegan a la Place de Clichy, punto final del recorrido aprobado por la Prefectura de Policía de París, durante una protesta en París, Francia, el sábado 17 de octubre de 2026. Fotógrafo: Wayan Barre/Bloomberg

“Quienes saquearon tendrán que pagar por los daños, y quienes buscaron derribar a la República rendirán cuentas”, dijo Macron el domingo en un inusual mensaje televisado.

En España, maestros de primaria y secundaria iniciaron una huelga indefinida en Madrid la semana pasada para exigir mejores salarios y condiciones laborales. Docentes descontentos realizaron paros similares en otros lugares de España este año.

Vivienda inasequible frena a los jóvenes

En la céntrica Puerta del Sol de Madrid, tiendas de lona han cubierto la plaza durante semanas para protestar por el aumento de los costos de la vivienda, desencadenado por el desalojo de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años que murió estando hospitalizada. Campamentos de protesta más pequeños surgieron luego en otras ciudades españolas.

La presión pública llevó al gobierno socialista en el poder a aprobar medidas de vivienda asequible, pero la falta de apoyo en el Parlamento hizo que no salieran adelante, lo que llevó al presidente del gobierno, Pedro Sánchez, a convocar unas elecciones anticipadas en noviembre. Además, habrá una huelga general en noviembre —la primera en 14 años.

Protestas similares por la vivienda han surgido en las mayores ciudades de Portugal, Lisboa y Oporto, y en Barcelona, un punto neurálgico del turismo masivo y de los desafíos habitacionales de España.

En España, el salario mínimo es de 1,221 euros (US$ 1,370) y el alquiler mensual promedio de un apartamento de 80 metros cuadrados ronda los 1,130 euros (unos US$ 1,270), según un análisis del diario económico Expansión.

“La mayoría de mi sueldo se va destinado al alquiler. A mi compañera de piso, le cuesta llegar a fin de mes como a mí”, comentó Diana Manzanares, una camarera de 20 años en el campamento de Madrid. “Es mi realidad y la realidad de la mayoría de las personas que estamos viviendo en esta ciudad”.

Costos de vida insostenibles ante aumento de inflación en Italia

“Italia in Piazza” (“Italia en las calles”), ha movilizado a miles de manifestantes, que expresan demandas de mejores empleos, atención sanitaria, educación y acceso a la vivienda, así como salarios más altos. La inflación en Italia subió al 4.2% en septiembre, superando el 3.8% de la eurozona, según datos del gobierno.

Las marchas pacíficas fueron seguidas por disturbios violentos en Turín y Bolonia, y en Milán —la capital financiera y de la moda de Italia—, donde alborotadores enmascarados se enfrentaron con la policía, saquearon tiendas e incendiaron propiedades. En Milán, la policía dijo que 271 personas fueron detenidas —la mayoría menores de edad— y que 14 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos durante dos días de disturbios.

Y ahora un grupo recién formado que se hace llamar el “Movimiento 17 de Oct.” ha anunciado lo que describe como una “movilización permanente” para manifestarse todos los sábados a las 15.00 en ciudades de toda Italia.

Estudiantes en Albania se suman a protestas anticorrupción

Las protestas contra el gobierno se han prolongado durante más de una semana en la capital de Albania, Tirana, con enfrentamientos que se intensificaron luego que estudiantes de secundaria y universitarios se unieran al amplio movimiento antigubernamental “Flamingo”, que exige la renuncia del primer ministro socialista Edi Rama.

Rama ha condenado a los manifestantes, afirmando que habían sido “ideologizados y radicalizados” por antifa, un término paraguas para militantes de extrema izquierda organizados de manera laxa. El presidente Trump ha designado al movimiento como organización terrorista en Estados Unidos.

Poner fin a la corrupción es una de las principales exigencias del movimiento —nombrado por el hábitat natural de los flamencos en una zona donde el gobierno de Rama acordó permitir un gran desarrollo turístico de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno de Trump. También quieren protecciones para la atención sanitaria, la educación y las pensiones públicas, según su sitio web.

En Serbia, estudiantes universitarios que han encabezado protestas masivas anticorrupción durante casi dos años están desafiando un intento de regreso al poder del exlíder populista del país balcánico, Aleksandar Vucic, en elecciones parlamentarias.

El expresidente autoritario aspira a ser nombrado primer ministro tras la votación del 25 de octubre. Se cree que el partido Lista de Estudiantes, respaldado por jóvenes, está compitiendo de cerca con el partido de Vucic, lo que hace incierto el resultado y aviva temores de posible violencia.

Estimado(a) lector(a)

En Gestión, valoramos profundamente la labor periodística que realizamos para mantenerlos informados. Por ello, les recordamos que no está permitido, reproducir, comercializar, distribuir, copiar total o parcialmente los contenidos que publicamos en nuestra web, sin autorizacion previa y expresa de Empresa Editora El Comercio S.A.

En su lugar, los invitamos a compartir el enlace de nuestras publicaciones, para que más personas puedan acceder a información veraz y de calidad directamente desde nuestra fuente oficial.

Asimismo, pueden suscribirse y disfrutar de todo el contenido exclusivo que elaboramos para Uds.

Gracias por ayudarnos a proteger y valorar este esfuerzo.