
Luiz Inácio Lula da Silva, o simplemente “Lula”, fue reelecto presidente de Brasil, frente al candidato Flávio Bolsonaro. Lo que suceda hacia adelante con la economía más grande de Sudamérica es clave para países aledaños como el Perú por sus vínculos, por ejemplo, en materia de comercio exterior.
Vale decir que el Fondo Monetario Internacional (FMI) espera que el crecimiento en Brasil se desacelere un poco, pasando del 2.2% en 2026 al 1.9% en 2027, reflejando unas condiciones monetarias todavía restrictivas orientadas a devolver la inflación a su objetivo, la retirada del apoyo de la política fiscal y la incertidumbre global.
Quedará pendiente conocer qué pasos dará Lula en este escenario y cómo continuará el vínculo con sus socios comerciales.
Comercio exterior: Perú - Brasil
En el 2025, Perú exportó a Brasil US$ 1,587 millones en bienes, una caída de 3.4% respecto al 2024.
Sin embargo, parece que este año la situación podría revertirse: entre enero y agosto del 2026, los envíos peruanos a ese país sumaron US$ 1,184 millones, una expansión de 12.6%, según información del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).
A agosto, Brasil se ubica como el destino 12 de las exportaciones nacionales y el segundo en Latinoamérica. Aunque, vale decir que usualmente, al cierre de cada año, se coloca como el número 1 de la región.
La mitad de lo vendido en los primeros ocho meses del 2026 se explicó por el sector minero: US$ 667 millones enviados al país vecino, una expansión de 30.1%. Le siguieron las exportaciones de petróleo y gas natural (US$ 214 millones) y agropecuario (US$ 100 millones); aunque en ambos casos, significaron caídas de 6.9% y 18.8%, respectivamente.
En esta línea, tres productos destacaron a agosto: cobre (US$ 463 millones), aceite crudo de petróleo (US$ 184 millones) y plata (US$ 110 millones).

Del lado de las importaciones, el Perú compró a Brasil US$ 3,332 millones en 2025, un crecimiento de 1.3%. Ahora, a agosto, ya importó US$ 2,708 millones, una expansión de casi 30%.
Se destacaron, por ejemplo, el aceite crudo de petróleo (US$ 393 millones), vehículos personas (US$ 218 millones), vehículos para mercancías (US$ 242 millones), tractores (US$ 160 millones), acero largo (US$ 107 millones), entre otros.
Vale decir que Perú está vinculado con Brasil a través del Mercado Común del Sur (Mercosur). El Acuerdo de Complementación Económica N° 58 (ACE 58) se suscribió el 30 de diciembre de 2005 y entró en vigencia en el 2006.
Sin embargo, la mirada cambia si se habla de un acuerdo bilateral. El Acuerdo de Profundización Económico Comercial fue suscrito en Lima el 29 de abril de 2016. No regula el comercio de bienes —esa materia ya está en el ACE 58—, sino servicios, inversiones y compras públicas. Brasil lo ratificó, pero Perú aún no ha completado su aprobación.
Acuerdo de profundización
La situación que abarca el acuerdo de profundización supera el comercio exterior de bienes, como se menciona líneas arriba. Este tema no es nuevo y causó revuelo antes del cambio del Gobierno peruano.
Con Lula ahora en el poder brasileño, y con las eventuales reuniones que tendría con la actual mandataria, Keiko Fujimori, estará pendiente ver la posición final que tendrá nuestro país. Gestión pidió información al Mincetur al respecto, pero no tuvo respuesta hasta el cierre de este artículo.
En ese momento, en el documento, los firmantes reconocieron la importancia de fortalecer y ampliar las relaciones comerciales y de integración con Brasil. No obstante, sostuvieron que las negociaciones internacionales deben desarrollarse bajo criterios técnicos, estratégicos e institucionales, evitando interferencias políticas coyunturales que puedan afectar el proceso.
Hay que recordar que la demora respondió, como informó Gestión, a que el Perú propuso incluir protocolos específicos para prevenir la corrupción, pues el más grande escándalo de corrupción de la historia reciente –Lava Jato–, que salpicó a decenas de países (incluido el nuestro), surgió en Brasil.






