Científicos detectaron la presencia de la peligrosa bacteria vibrio vulnificus en varios cuerpos de agua de Long Island. (Foto referencial: Freepik)
Científicos detectaron la presencia de la peligrosa bacteria vibrio vulnificus en varios cuerpos de agua de Long Island. (Foto referencial: Freepik)

Una bacteria conocida como “comecarne” puso en alerta a los investigadores de Long Island, , tras ser detectada en varios cuerpos de agua locales. El riesgo es extremo, pues los expertos advierten que la infección por este patógeno es tan agresiva que puede causar la muerte en apenas 48 horas en el 20% de los casos.

El profesor Christopher Gobler, de la Stony Brook University, informó que su equipo identificó “zonas críticas” de la bacteria vibrio vulnificus en varios estanques de la región.

“Bacteria conocida como vibrio vulnificus, también conocida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades como una bacteria que come carne, está presente y representa un riesgo en nuestras aguas”, dijo Gobler a los periodistas según el .

“Es una infección muy, muy grave, entra en heridas abiertas — las personas infectadas con esta bacteria tienen un 20% de probabilidad de morir en solo 48 horas”, agregó.

La bacteria vibrio vulnificus puede causar infecciones graves y tiene una tasa de mortalidad del 20% en 48 horas. (Foto referencial: Freepik)
La bacteria vibrio vulnificus puede causar infecciones graves y tiene una tasa de mortalidad del 20% en 48 horas. (Foto referencial: Freepik)

Los científicos estudian esta bacteria, originaria del Golfo, desde que fue detectada en el Long Island Sound en 2023, año en el que tres personas fallecieron tras contraer la infección. Desde entonces, se sigue monitoreando su evolución en la zona.

Ahora, los investigadores confirmaron que la bacteria se ha extendido a otros cuerpos de agua, incluyendo Sagaponack Pond, Mecox Bay y Georgica Pond, ubicados en el área de South Fork.

Gobler explicó que la expansión de esta bacteria se debe a una combinación de factores, como el exceso de nitrógeno, la proliferación de algas y el cambio climático. En particular, señaló que cientos de miles de sistemas sépticos antiguos en la región están filtrando nitrógeno hacia el agua, lo que favorece la formación de floraciones de algas.

Además, estas algas no solo alimentan el crecimiento bacteriano, sino que también generan toxinas peligrosas.

Aunque no se han reportado nuevas muertes desde 2023, el riesgo aumenta durante el verano. (Foto referencial: Freepik)
Aunque no se han reportado nuevas muertes desde 2023, el riesgo aumenta durante el verano. (Foto referencial: Freepik)

“Si alguien es inmunodeprimido, o una persona mayor y tiene heridas abiertas en verano, es mejor que evite entrar al agua”, advirtió Gobler.

El experto también alertó que otras zonas presentan altos niveles de algas que afectan a los mariscos, generando toxinas extremadamente peligrosas.

“Hemos tenido aquí en Long Island, por ejemplo, perros que se han enfermado e incluso muerto solo por beber agua del lago”, añadió.

Aunque no se reportaron nuevas muertes desde 2023, los investigadores advierten que el riesgo aumenta cada verano a medida que las temperaturas del agua continúan elevándose.