
La serie mexicana “No tengo miedo” (en inglés: “I’m Not Scared”) ya causa conversación en Netflix, pero conviene recordar que no es la primera vez que esta historia se adapta para la pantalla. Y es que el thriller—centrado en un niño y un secreto oculto en un hoyo—tiene un referente directo en una película italiana lanzada hace más de veinte años. Así, si la nueva versión de este relato cargado de drama e intriga te atrapó, aquí Gestión Mix te cuenta el origen real de su historia.
Vale precisar que todo parte de la novela “Io non ho paura”, escrita por el italiano Niccolò Ammaniti y publicada en el 2001.
A partir de ese libro se desarrolló una película homónima (conocida en español como “No tengo miedo”, “El pozo” o “El secreto”), estrenada en el 2003 bajo la dirección de Gabriele Salvatores, así como la reciente serie mexicana de Netflix.

LA TRAMA DE LA PELÍCULA “NO TENGO MIEDO”
Tal como establece la reseña del crítico Roger Ebert, la cinta está ambientada en el sur de Italia durante el verano de 1978 y sigue a Michele, un niño de diez años que descubre a otro menor retenido en un hoyo cerca de su pueblo, en medio de campos de trigo.
Entonces, al intentar entender qué ocurre, el pequeño se enfrenta a la posibilidad de que los adultos de su entorno, incluida su propia familia, estén involucrados en el secuestro.
Importante: pese al cambio de locación, es una trama prácticamente calcada a la que hoy presenta la serie mexicana de Netflix.
¿CÓMO VER LA PELÍCULA “NO TENGO MIEDO”?
En el streaming, la película “No tengo miedo” está disponible en el catálogo de Movistar Plus (España).
Por otro lado, se puede alquilar o comprar en plataformas digitales como Google Play y Amazon Prime Video.
LA PRINCIPAL DIFERENCIA ENTRE LA PELÍCULA “NO TENGO MIEDO” Y LA SERIE DE NETFLIX
La principal diferencia entre ambas producciones radica en el contexto en que se desarrolla el relato.
- La película italiana se sitúa en 1978, en un ambiente rural del sur de Italia marcado por la posguerra.
- La serie mexicana, en cambio, ubica la misma historia en 1986, con el Mundial de México como telón de fondo social.
De esta manera, la producción latinoamericana se permite explorar contrastes propios de esa época, como la desigualdad y la vida en comunidades agrícolas, sin perder el núcleo emocional de la trama original: la amistad entre dos niños frente a la crueldad adulta.








