
Para muchas personas que viven en ciudades como Los Ángeles, Houston, Miami o el área triestatal de Nueva York, el banco es la puerta de entrada a casi todo: ahí se paga la renta, se cubren los recibos de luz o teléfono y se manda esa platita que ayuda a la abuela o a los hijos en el país de origen. La orden ejecutiva firmada por el mandatario el 19 de mayo de 2026 abrió un nuevo frente de preocupación entre quienes dependen del sistema bancario para ahorrar, pagar servicios, recibir salarios o enviar remesas a México, Centroamérica y Sudamérica. La nueva ofensiva migratoria de Donald Trump ya no se concentra solamente en la frontera, las deportaciones o las redadas tan temidas de ICE; ahora el foco también está puesto en el sistema financiero de Estados Unidos, y eso tiene a millones de familias latinas en tensión y, sinceramente, no es para menos.
Si los bancos empiezan a pedir más información sobre el estatus migratorio o a revisar con lupa operaciones pequeñas y repetidas —justamente las que usan las familias para enviar entre US$100 y US$500—, el efecto puede sentirse en la vida cotidiana: retrasos, costos más altos, o la vuelta al efectivo y a canales informales, con todos los riesgos que eso implica. Por eso la discusión no es solo técnica: toca lo que preocupa a la comunidad hispana que vive y trabaja aquí, desde el camionero que manda US$200 cada quincena hasta la trabajadora doméstica que recibe remesas para cubrir la renta en su país. Y es que duele imaginarse qué sería de la vida de aquellas personas que reciben ese dinero si se quedan sin esa posibilidad.
¿QUÉ DICE REALMENTE LA NUEVA ORDEN EJECUTIVA DE TRUMP?
De acuerdo con el texto de la orden ejecutiva denominada “Restaurando la integridad al sistema financiero de Estados Unidos”, la administración Trump instruyó al Departamento del Tesoro, la Reserva Federal, la FDIC y la OCC a revisar cómo los bancos evalúan a sus clientes desde el punto de vista financiero y migratorio.
El argumento oficial de la Casa Blanca es que personas sujetas a deportación podrían representar un riesgo crediticio para el sistema bancario. Por eso, el Gobierno quiere que las entidades financieras adopten procesos más estrictos para identificar posibles fraudes, lavado de dinero o evasión fiscal. Sin embargo, expertos consideran que el alcance de la medida podría ir mucho más allá.
Andrew Selee, presidente del Migration Policy Institute, explicó a Noticias Telemundo que “la orden ejecutiva no cambia nada en sí”, pero advirtió que el problema estará en cómo los bancos interpreten los nuevos lineamientos. “Sí hay algo de peligro de que se vuelva más difícil para personas sin documentos legales tener acceso al sistema bancario”, añadió.

LOS CAMBIOS QUE PODRÍAN APLICAR LOS BANCOS
Aunque la orden no obliga directamente a pedir prueba de ciudadanía, sí abre la puerta para que los bancos hagan preguntas adicionales a nuevos clientes o revisen más cuidadosamente ciertas operaciones. En la práctica, abogados migratorios y analistas creen que muchas instituciones financieras podrían endurecer sus procesos de verificación por miedo a sanciones regulatorias.
Esto es lo que podrían empezar a pedir algunos bancos:
| Posible medida | Cómo afectaría a los clientes |
|---|---|
| Preguntas sobre estatus migratorio | Podrían solicitar información adicional al abrir cuentas |
| Verificación de documentos | Más revisiones para quienes usen ITIN |
| Monitoreo de remesas | Mayor vigilancia sobre transferencias frecuentes |
| Revisión de depósitos pequeños | Fiscalización de movimientos considerados “inusuales” |
| Evaluación de riesgo migratorio | Posibles restricciones para créditos o hipotecas |
Uno de los puntos más sensibles gira alrededor del ITIN, el número de identificación tributaria emitido por el IRS y utilizado tanto por inmigrantes con estatus legal como por personas indocumentadas que pagan impuestos en Estados Unidos. La orden ejecutiva menciona específicamente que el uso de este código podría considerarse un “factor de riesgo” que amerite revisiones adicionales.
EL TEMOR DE LOS INMIGRANTES: MENOS ACCESO A CUENTAS Y CRÉDITOS
Aquí es donde el debate se vuelve mucho más delicado. Organizaciones pro inmigrantes y abogados especializados creen que el mayor riesgo no es necesariamente una prohibición formal, sino el efecto indirecto del miedo. La preocupación es que muchos bancos, para evitar problemas regulatorios, prefieran limitar servicios a clientes que consideren de “alto riesgo migratorio”. Eso podría afectar a:
- Personas indocumentadas
- Beneficiarios de DACA
- Personas con TPS
- Migrantes con visas temporales
- Usuarios que operan únicamente con ITIN
La abogada migratoria Renata Campos, fundadora de USA4ALL, explicó a Noticias Telemundo que excluir a inmigrantes del sistema bancario podría terminar dañando a toda la economía estadounidense. “La incorporación de los inmigrantes a la cadena bancaria de Estados Unidos es buena, trae desarrollo financiero”, afirmó.
¿QUÉ PASARÁ CON LAS REMESAS?
Acá viene, quizá, lo más sensible. El tema de las remesas es probablemente el que más inquietud ha generado en comunidades latinas de Estados Unidos. Aunque la palabra “remesas” no aparece directamente en el decreto, la orden sí habla de reforzar la vigilancia sobre transferencias internacionales y movimientos financieros de bajo monto.
Eso incluye operaciones frecuentes de entre US$100 y US$500, precisamente el tipo de envíos que millones de migrantes realizan cada mes hacia México, Centroamérica y Sudamérica.
Posibles efectos sobre las remesas:
| Escenario | Qué podría ocurrir |
|---|---|
| Mayor vigilancia bancaria | Más preguntas sobre origen y destino del dinero |
| Procesos más lentos | Transferencias con revisiones adicionales |
| Costos más altos | Posibles comisiones extra |
| Menos uso de bancos | Migrantes podrían optar por efectivo o canales informales |
| Riesgo de fraudes | Mayor exposición a prestamistas o sistemas no regulados |
Andrew Selee considera que las remesas no desaparecerán, pero sí podrían complicarse. “Puede que dificulte ciertas transferencias de remesas a países de origen, pero eso no quiere decir que se van a parar las remesas”, explicó. Actualmente, plataformas como PayPal, a través de servicios como Xoom, y empresas fintech como Remitly continúan operando normalmente.

MÉXICO, UNO DE LOS PAÍSES MÁS EXPUESTOS
El posible endurecimiento sobre las remesas preocupa especialmente en México. Según datos del Banco de México, en 2025 el país recibió más de US$61,791 millones por este concepto, procedentes principalmente de Estados Unidos. La investigadora Patricia Pozos Rivera, del Universidad Nacional Autónoma de México, advirtió en Univision que el impacto podría sentirse directamente en millones de hogares. Datos clave sobre las remesas hacia México:
| Indicador | Cifra |
|---|---|
| Remesas recibidas en 2025 | US$61,791 millones |
| Promedio por envío | 408 dólares |
| Número aproximado de transacciones | 13.1 millones |
| Peso en la economía mexicana | Cerca del 3% del PIB |
Según Pozos Rivera, las remesas funcionan como salario familiar para millones de personas. “Si empezaran a existir complicaciones para su llegada a México, el problema más complicado sería para quienes dependen de dichos ingresos”, explicó.
LOS BANCOS TAMBIÉN TIENEN DUDAS
Curiosamente, la resistencia a esta medida no viene solo de grupos defensores de inmigrantes. Parte de la industria bancaria también ha mostrado preocupación. De acuerdo con reportes de The Associated Press, varios bancos ya habían presionado contra versiones anteriores del borrador porque obligaban a verificar ciudadanía de todos los clientes.
Las instituciones financieras argumentan que implementar controles migratorios masivos elevaría costos operativos y podría generar conflictos con leyes antidiscriminatorias. Además, algunos especialistas sostienen que no existen pruebas sólidas de que los inmigrantes representen un riesgo financiero mayor.
Un estudio del Urban Institute encontró que apenas entre 5,000 y 6,000 hipotecas en todo Estados Unidos fueron otorgadas mediante ITIN, una fracción mínima frente a los 51 millones de hipotecas activas en el país. Otra investigación impulsada por Visa concluyó que los préstamos tramitados con ese número no muestran mayores tasas de impago.
EL EFECTO QUE MÁS PREOCUPA: LA INFORMALIDAD FINANCIERA
Muchos analistas coinciden en que el verdadero problema podría ser psicológico y social. Si las comunidades inmigrantes sienten miedo de usar bancos, podrían regresar al efectivo o recurrir a sistemas informales de envío de dinero, algo que ya ocurrió durante otras etapas de endurecimiento migratorio en Estados Unidos. Eso aumentaría el riesgo de:
- Fraudes
- Estafas
- Préstamos abusivos
- Pérdida de ahorros
- Uso de canales clandestinos
Andrew Selee considera que la estrategia parece orientada a hacer más difícil la vida cotidiana de los inmigrantes. “La orden parece buscar que la vida sea incómoda para los indocumentados y consideren entonces autodeportarse”, afirmó.
¿QUÉ DEBEN HACER QUIENES TIENEN CUENTAS BANCARIAS?
Por ahora, especialistas recomiendan mantener la calma. La orden ejecutiva no obliga inmediatamente a los bancos a pedir documentos migratorios adicionales ni cambia automáticamente las reglas para quienes ya tienen cuentas abiertas.
La abogada Renata Castro aconseja no tomar decisiones precipitadas. “Mi sugerencia es esperar algunos meses antes de hacer retiros o cerrar cuentas bancarias”, indicó. Los expertos también recuerdan que los bancos en Estados Unidos ya están sujetos desde hace décadas a normas de verificación financiera bajo la Ley de Secreto Bancario y los programas de identificación de clientes. Es decir, muchas de las revisiones mencionadas en el decreto ya existen actualmente.
¿QUÉ ES LO QUE SE VIENE?
El siguiente paso será la publicación de lineamientos específicos por parte del Departamento del Tesoro y otros reguladores federales. Ese proceso podría tardar entre 45 y 90 días, además de enfrentar posibles demandas judiciales o resistencia de la propia industria bancaria.
Mientras tanto, el debate sigue creciendo porque el tema mezcla tres asuntos extremadamente sensibles en Estados Unidos: inmigración, banca y remesas. Y aunque el alcance final todavía no está completamente definido, algo sí parece claro: la política migratoria de Estados Unidos ya comenzó a entrar de lleno en el sistema financiero.






