
Si vas a viajar en autobús por Nueva York, tómatelo en serio porque las normas se van a endurecer. Ahora las autoridades revisarán a todos los pasajeros y pedirán ciertos documentos antes de permitir que sigan su camino. Si no los llevas contigo o te niegas a enseñarlos, podrías tener retrasos, meterte en problemas con la autoridad o incluso quedarte sin completar el viaje, por eso es clave saber qué te van a pedir y estar preparado.

¿DE QUÉ FORMA CONTROLARÁN A LOS PASAJEROS?
La MTA (Autoridad Metropolitana del Transporte) empezó a usar un sistema de controles más flexible y móvil dentro de los autobuses, basado en modelos que ya se aplican en otras grandes ciudades del mundo, para reducir que la gente viaje sin pagar, así como actualizar la forma en que se hacen las revisiones, publica News 12.
Que quede claro que en Nueva York no van a pedir papeles de inmigración, sino pruebas de que pagaste el pasaje. ¿De qué forma? Con controles sorpresa dentro de los autobuses.
Los agentes que harán los controles
Para ello, la MTA designará a equipos de inspectores civiles, llamados EAGLE, para que suban a los autobuses y hagan inspecciones aleatorias durante el recorrido, no solo al subir.
Estos inspectores irán caminando por el autobús y revisarán a distintos pasajeros para confirmar que todos hayan pagado.
La medida se aplica en toda la red de autobuses urbanos y busca, tal como lo mencionamos, reducir una evasión que le cuesta cientos de millones de dólares al sistema de transporte cada año.
¿Qué documentos te van a exigir?
Te pueden pedir el comprobante de pago del viaje, en formato físico o digital, y tendrás que mostrarlo en el momento.
Son válidos:
- Tarjeta OMNY con el viaje pagado.
- Tarjetas de débito o crédito con pago sin contacto.
- Teléfono con pago digital (wallet) donde se vea la transacción.
- Recibo si pagaste en efectivo y el sistema lo emite.

¿QUÉ PUEDE OCURRIR SI NO MUESTRAS EL PAGO DEL PASAJE?
Si no puedes demostrar que pagaste, te pueden poner una citación civil o multa, según las reglas de la MTA.
En la primera falta, el pasajero solo recibe una advertencia y no tiene que pagar nada. Pero si vuelve a hacerlo, ya se enfrenta a sanciones económicas que pueden llegar hasta los 100 dólares y subir aún más si sigue repitiendo la conducta. En casos más serios, la situación incluso podría derivar en problemas legales.






